El derecho de propiedad es inherente a la persona humana. Confiscarles sus propiedades es un delito contra la humanidad cometido por el Estado confiscador, y personalmente por quienes detentan el poder estatal.
El derecho de propiedad es inherente a la persona humana. Confiscarles sus propiedades es un delito contra la humanidad cometido por el Estado confiscador, y personalmente por quienes detentan el poder estatal.
Gustavo Ortega Artola fue un ser humano ejemplar. Católico practicante, fiel esposo y amoroso jefe de familia, devoto del trabajo honrado, educó a sus hijos en los valores espirituales del cristianismo y la ética laica del amor a la libertad, la justicia, la democracia y el respeto a los derechos humanos.
“Aceptar la derrota con humildad y disposición para aprender es el primer paso hacia la grandeza. Cómo una sociedad o individuo procesa el infortunio determina su capacidad para resurgir de las cenizas con una fuerza renovada”.
La Cumbre de Ginebra por los Derechos Humanos y la Democracia se celebró la primera vez en 2009 y cada año son invitadas a participar víctimas representativas de aquellos países donde se cometen las peores violaciones a los derechos humanos, como Nicaragua.
No hay muchas razones para confiar en que el régimen de Maduro cumplirá finalmente el compromiso de celebrar elecciones libres y competitivas; y menos en que si cumple y gana la oposición reconocerá su derrota y le entregará el gobierno.
Lo más probable es que en el caso de la cláusula democrática la parte europea seguirá apelando a la persuasión con sus asociados centroamericanos violadores de los derechos humanos, en vez de poner en práctica una presión que pueda crear o agravar situaciones conflictivas.
La votación en la Asamblea General de la ONU y los bulliciosos y generalizados movimientos sociales y políticos internacionales contra Israel, en protesta por la gran cantidad de muertes civiles en la guerra que por necesidad está librando en Gaza, son pruebas contundentes de esa gran derrota israelí
Un megaproyecto que produciría enormes beneficios a Wang Jing, y algunos menores al régimen, pero enormes daños a Nicaragua, comenzando por la expropiación masiva de campesinos y graves e irreparables daños ambientales.
Se equivocan quienes por vivir en democracia piensan que la crueldad de las dictaduras y el miedo que provocan es un problema solo de la gente que es víctima directa de esos regímenes que practican “la tortura, la encarcelación arbitraria y el asesinato a manos de los agentes del Estado”.
Para China la falta de agua “no solo es un asunto de sobrevivencia, también es un asunto geopolítico. Si China no tiene recursos (hídricos), no puede seguir desarrollando sus industrias y, por ende, peligra su objetivo de convertirse en la primera potencia mundial por encima de Estados Unidos”.