Las Olimpiadas nos recuerdan cada cuatro años que no se debe renunciar a la aspiración de paz universal. Como tampoco al derecho de vivir en libertad y con democracia, con justicia y respeto a los derechos humanos.
Las Olimpiadas nos recuerdan cada cuatro años que no se debe renunciar a la aspiración de paz universal. Como tampoco al derecho de vivir en libertad y con democracia, con justicia y respeto a los derechos humanos.
Los gobernantes izquierdistas autoritarios entienden el diálogo y la negociación como instrumentos para someter a los opositores, y solo ceden el poder cuando son obligados por una fuerza superior a la de ellos.
En los países donde hay intolerancia, odio y persecución a la religión y particularmente a la católica, se hacen todo tipo de acusaciones contra los sacerdotes para desprestigiarlos, socavar la fe de la gente y minar la confianza pública en la Iglesia.
El alma del periodismo es su sentido moral y ético definido por los principios… Mantener viva esa alma con su sentido moral y ético es un desafío permanente de los periodistas, siempre es difícil, pero mucho más en las condiciones de Nicaragua y del periodismo que trabaja en el exilio.
La radicalización de la revolución venezolana con la que amenaza Nicolás Maduro solo puede significar más represión, más crisis económica, más escasez de comida, más privaciones sociales y nada de libertades y derechos de la gente común, que deberá seguir emigrando para sobrevivir.
La experiencia de Nicaragua se debiera tener en cuenta en la negociación de nuevas transiciones a la democracia. Por supuesto que no para copiarla ni repetir los errores que se cometieron, sino precisamente para evitarlos.
Generalmente los miembros de los partidos autoritarios ven como normal e incluso aplauden las purgas que se aplican a quienes incurren en la disidencia y faltas disciplinarias. Hasta que los purgan a ellos mismos.
Es de suponer que los nuevos clérigos encarcelados son para el régimen rehenes y fichas de cambio en la negociación con el Vaticano, con el fin de sacar definitivamente a los obispos Báez y Álvarez de sus diócesis.
La Iglesia siempre vivirá, aunque la quieran matar… resucitará igual que Jesucristo cuya resurrección es la que le da su razón de ser, su fortaleza espiritual y su perpetuidad a través de la historia.
“Existe un lazo que une el fascismo europeo de Mussolini y Hitler con el socialismo del siglo XXI de Castro, Chávez y Evo Morales: su tajante antiliberalismo. Para Lechín, entre fascismo y comunismo hay pocas diferencias, y por esta razón los llama a ambos fascismos”.