La amenaza de Nicolás Maduro de radicalizar la revolución bolivariana

Nicolás Maduro está amenazando con radicalizar la revolución bolivariana, como respuesta a las protestas populares por el gran fraude electoral del 28 de julio pasado. Pero, además, como una reacción típicamente autoritaria a la firmeza democrática de la líder opositora María Corina Machado y del verdadero presidente electo de Venezuela, Edmundo González. Y también para chantajear a los países de la comunidad democrática internacional que han condenado el fraude de diferentes maneras y con distintos tonos.

Pero no es la primera vez que Maduro amenaza con radicalizar la revolución que ha arruinado a Venezuela. Lo ha hecho varias veces desde que detenta el poder que le heredó el difunto “comandante eterno” Hugo Chávez Frías.

Maduro hizo tal amenaza en abril de 2013, poco antes del fraude electoral con el que robó la victoria al candidato presidencial opositor Henrique Capriles. Volvió a amenazar con lo mismo en abril de 2015, cuando después de participar en la Cumbre de las Américas de Panamá viajó a Cuba para reunirse con Fidel Castro. Y nuevamente profirió su siniestra amenaza en junio de 2018, ante las protestas sociales masivas de la población por la insoportable crisis económica y social.

Según la teoría o “doctrina” revolucionaria, la revolución debe pasar necesariamente por diversas etapas, cada una más radical que la anterior en cuanto a transformaciones económicas, sociales y culturales, pero sobre todo de represión. Terror rojo la llamó el fundador en Rusia del primer Estado comunista del mundo, Vladímir Lenin.

El terror revolucionario predominó en la primera fase de la Revolución francesa de 1789, experiencia que copió Lenin y la aplicó en Rusia. El líder revolucionario francés, Maximiliano Robespierre, proclamó la necesidad de radicalizar el proceso revolucionario en el sentido de incrementar la violencia represiva contra todos los opositores.

Por orden de Robespierre fueron asesinados miles de franceses, muchos de ellos decapitados por la guillotina. Para Robespierre y demás líderes revolucionarios, la represión, la arbitrariedad y la violencia no eran una opción, sino la esencia misma de la revolución. Pero poco tiempo después el mismo Robespierre y muchos otros revolucionarios franceses fueron guillotinados por sus propios camaradas. Lo mismo que ocurriría después en la Rusia comunista luego Unión Soviética.

En la Enciclopedia de la Política se dice, resumiendo el pensamiento de Lenin, Trotsky, Stalin, Mao Zedong y Fidel Castro, que la revolución es “un proceso ininterrumpido que llevará hasta el fin la lucha contra el imperialismo, los terratenientes y la burguesía intermediaria”. Y agrega que según los líderes revolucionarios “las revoluciones se hacen contra los privilegios y las desigualdades y sustituyen una clase por otra en el ejercicio del poder. Cae la clase dominante y asciende la clase o las clases dominadas”.

Sin embargo, lo que ocurre es que con la revolución cambian solo los que se benefician con el  poder: “Antes fueron los nobles, los clérigos, los burgueses o los capitalistas; hoy son los miembros de la nueva clase. A veces las revoluciones dieron vuelta al reloj de arena, pero con el paso del tiempo y progresivamente fueron quedando nuevamente unos pocos granos arriba y todos los demás abajo”, se dice en el mencionado texto de consulta.

Al final, como escribió sarcásticamente George Orwell en su famoso libro Animal Farm (La granja de los animales), la revolución hace a todos iguales, solo que unos pocos —los miembros de la camarilla dirigente— son más iguales que todos los demás, o sea, los de abajo que resultan mucho más oprimidos que antes de la revolución.

De manera que la radicalización de la revolución venezolana con la que amenaza Nicolás Maduro solo puede significar más represión, más crisis económica, más escasez de comida, más privaciones sociales y nada de libertades y derechos de la gente común, que deberá seguir emigrando para sobrevivir. Hasta que de alguna manera le ponga fin a la dictadura revolucionaria.

Editorial

COMENTARIOS

  1. Hace 2 años

    El estado actual de Venezuela se ha sostenido por tener una de las reservas de preservas de petróleos mas altas del mundo y dado que en el periodo del Gorila Chavez alcanzaron los precios mas altos por barril. Chavez un idolatra de Fidel Castro y dada su cercanía consideró que esta daba pie para instaurar el Socialismo del Siglo XX1, sin tener la premisas y condiciones sociales que permitieran acelerar a esta sociedad. Como alternativa y modus operandi llevaron hacia adelante el escenario Cubano: CDRs con su nuevo espectro llamándolos Consejos Municipales, Dádivas, como Laminas de Zinc, y Claps, una versión de la tarjeta de racionamiento de la Cuba-Comunista para someter al pueblo. Maduro, un inculto con estudios básicos y sin haber alcanzado el Bachillerato, al igual que el Bachiller Ortega conducen naciones a la deriva y con catastróficos resultados Sociales y Económicos.

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