¿Cuántas estaciones tendrá el actual viacrucis de la Iglesia católica de Nicaragua?

A pesar del prudente silencio de la Iglesia católica de Nicaragua, por voluntad propia o por orientación del Vaticano, el régimen no cesa la persecución estatal contra ella.

Este jueves 1 de agosto los dos vicarios de la Diócesis de Matagalpa fueron encarcelados, según información de LA PRENSA. Una semana antes, el viernes 26 de julio, el administrador ad omnia (para todo) de la Diócesis de Estelí, fue capturado por la fuerza policial en esa ciudad, trasladado a Managua y encerrado en el Seminario de Fátima, de acuerdo con la misma información. Y el viernes de esta semana varios sacerdotes más fueron apresados.

En una serie de artículos sobre la represión estatal que sufre la Iglesia católica de Nicaragua, publicados también por LA PRENSA, se ha dicho que el régimen sandinista la está diezmando.

Es que los datos son impresionantes: 143 sacerdotes han sido obligados a irse del país entre 2018 y 2024, lo que equivale a un 23 por ciento del total de clérigos que tenía la Iglesia cuando comenzó la represión. Tres de los 10 obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), lo que equivale al 30 por ciento de los prelados, también han sido obligados al exilio.

Además, casi todas las monjas y otros religiosos, que se dedicaban a predicar el evangelio y practicar la caridad cristiana entre la gente más pobre, igualmente fueron expulsados del territorio nacional. Casi todos los medios de comunicación católicos han sido clausurados. Están prohibidas prácticamente todas las procesiones, que son una manifestación externa fundamental del culto católico. Inclusive el régimen ha prohibido hasta la ordenación de nuevos sacerdotes.

Si, como se dijo en una publicación de LA PRENSA, para no dar pretexto a la represión la Iglesia guarda el prudente silencio de los corderos, ¿por qué el régimen la sigue reprimiendo? Y si los sacerdotes y obispos, inclusive los que están exiliados, no emiten mensajes políticos, ¿a qué se debe entonces que se siga persiguiendo a la Iglesia?

La única explicación posible es que se trata de una persecución por intolerancia y odio a la fe y las prácticas religiosas de los católicos. Y de los cristianos en general, porque aunque con menos intensidad algunos evangélicos que no son afines al régimen, pero tampoco se han involucrado nunca en cuestiones políticas, también están siendo víctimas de la represión.

No es la primera vez que en Nicaragua se persigue a la Iglesia católica. Y en el mundo los cristianos han sido víctimas de persecuciones desde los primeros tiempos del cristianismo.

La Iglesia católica conmemora la Pasión de Jesucristo con el acto devocional del Viacrucis, que representa en 14 estaciones las etapas de sufrimiento que Él pasó desde que fue juzgado, sentenciado y flagelado, hasta su crucifixión y sepultura.

Se puede decir que la Iglesia católica de Nicaragua está sufriendo ahora, otra vez, su propio viacrucis, sin que se pueda saber cuántas estaciones tendrá. De lo que podemos estar seguros es que la Iglesia siempre vivirá, aunque la quieran matar; o que resucitará igual que Jesucristo cuya resurrección es la que le da su razón de ser, su fortaleza espiritual y su perpetuidad a través de la historia.

Editorial
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