A pesar de los malos tiempos que hay actualmente en Granada y Nicaragua (otro más, de los tantos que ha vivido y sufrido a lo largo de su historia), los granadinos han festejado el quinto centenario de su ciudad orgullosos de su abolengo y de haber sido cuna de héroes y próceres, de personas santas y de creadores de cultura que han hecho un aporte invaluable a Nicaragua.