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El embajador Charles-Michel Geurts, jefe de la Delegación de la Unión Europea (UE) en Nicaragua, presentó sus cartas credenciales en Cancillería del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, cuestionado en este momento por la comunidad internacional tras la decisión de eliminar las elecciones que se llevó a cabo con una reforma constitucional que busca perpetuar en el poder a los dictadores.
En un pequeño acto con los cocancilleres Valdrack Jaentschke y Denis Moncada, las principales autoridades del Ministerio de Relaciones Exteriores en la dictadura, el embajador entregó sus documentos acreditativos y empezó oficialmente a ejercer sus funciones diplomáticas.
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Según una nota de prensa de la UE, el diplomático es belga. Cuenta con una trayectoria de más de tres décadas en el servicio diplomático europeo.
No se refiere a crisis y exalta a la gente
En su primera intervención, Geurts no ha hecho ninguna referencia a la situación actual de Nicaragua. Pero el diplomático ha sido cordial con la gente del país que ha descrito mencionando sus bellezas naturales.
“Me siento honrado de representar a la Unión Europea en Nicaragua y de contribuir a seguir fortaleciendo los lazos de amistad y solidaridad, el diálogo y la cooperación en ámbitos de interés común entre Europa y este país de lagos y volcanes, de bellezas naturales y de gente gentil y trabajadora, que iré conociendo y descubriendo a lo largo de mi mandato”, dijo el embajador.
El nuevo embajador es profesor visitante de relaciones internacionales y diplomacia en el Colegio de Europa, en Brujas, ubicado al noroeste de Bélgica. Durante su trayectoria, se desempeñó en un cargo similar en Ecuador y fue jefe de la División de Carrera, Aprendizaje y Desarrollo, y de la Academia Diplomática de la Unión Europea en el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE).
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Aunque Jaentschke y Moncada le recibieron sonriendo los documentos, la dictadura de Ortega y Murillo suele acusar de colonialistas a los europeos cuando la UE denuncia los abusos de derechos humanos o sanciona a funcionarios nicaragüenses.
El 24 de julio, la comunidad europea condenó la represión en el país y reclamó «elecciones transparentes, inclusivas y creíbles». Eso ocurrió cinco días después del anuncio de Ortega de eliminar las elecciones. La respuesta de Exteriores nicaragüense no se hizo esperar y declaró que tomaban sus propias decisiones y no eran súbditos.