La confiscación generalizada de las propiedades privadas y en particular de las grandes empresas tuvo en aquella época consecuencias catastróficas para la economía nacional; de las cuales todavía no se ha podido reponer.
La confiscación generalizada de las propiedades privadas y en particular de las grandes empresas tuvo en aquella época consecuencias catastróficas para la economía nacional; de las cuales todavía no se ha podido reponer.
Aunque muchos digan que por la situación política de Nicaragua aquí no hay nada que celebrar, celebramos que haya tantos padres ejemplares, responsables y bondadosos.
El presidente Lula da Silva señaló que no es fácil reconocer un error “porque no todos son lo suficientemente grandes como para disculparse”. Y agregó que abogar por la libertad del líder religioso nicaragüense será “un trabajo de paciencia”.
Tal vez si la fragmentada y abigarrada oposición nicaragüense se pudiera poner de acuerdo en una caracterización común del régimen, esta podría ser el punto de partida en el camino que los lleve a la unidad, la unión, la alianza o como quieran llamarla.
No puede haber crisis del INSS si hay gobernantes honrados y eficientes que, además, incentiven el desarrollo de la libre empresa y el crecimiento económico que generan empleos productivos.
En este Día Mundial de los Refugiados vayan para todos ellos nuestro cariño y solidaridad, que al menos les pueda servir como un aliciente moral para resistir y “mantener la esperanza lejos de casa”.
La experiencia histórica demuestra que la acción política resulta estéril y conduce a grandes errores que se podrían evitar, cuando se actúa creyendo que lo que está claro para el dirigente, activista y analista o propagandista los está también para todos los demás.
José Rubén Zamora es solo uno de los muchos periodistas de Guatemala víctimas de la ola de autoritarismo que azota a la región… Obviamente, el propósito es menoscabar o liquidar la libertad de expresión y de prensa.
“Una cosa es defender nosotros el derecho que tienen de expresarse aún nuestros enemigos ideológicos, y otra es aceptar ser vehículo del pensamiento de ellos… Sobre todo de quienes cuando llegan a instalarse en el poder, suprimen toda libertad de emisión del pensamiento…”
A propósito de la anunciada visita del líder cubano Díaz-Canel al papa Francisco, cabe preguntarse cuánto tiempo tendrá que pasar en Nicaragua para que la Iglesia católica vuelva a funcionar libremente y a ser
respetada por el poder del Estado. Esperamos que no sea tanto como el que pasó en Cuba.