Ricardo Mendoza Irigoyen, de 64 años y desaparecido por la dictadura Ortega Murillo. CORTESÍA

Ricardo Mendoza Irigoyen, de 64 años y desaparecido por la dictadura Ortega Murillo. CORTESÍA

El extraño caso de Mendoza Irigoyen, un hombre de arte desaparecido por la dictadura

A Ricardo Mendoza Irigoyen lo describen como un hombre alejado de la política, de “gustos exquisitos” y de grandes amistades, como la cantante española Marisol. La dictadura niega su paradero.

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Quienes conocen a Ricardo Mendoza Irigoyen lo describen como un amante de la naturaleza, la literatura, el futbol, “de gusto exquisito” y ajeno de la arena política. Es alguien que prefería perderse entre libros, arte y viajes antes de involucrarse en acciones partidarias. 

El arte es una de sus grandes aficiones. En su casa de Carretera Sur conserva una colección de obras de gran valor, así como antigüedades, muebles y reliquias familiares que fue agrupando desde hace más de 30 años. Su interés por el arte lo llevó a convertirse en amigo personal de Josefa Flores González, la actriz y cantante española conocida como Marisol. 

Otra de sus pasiones es el fútbol. Aficionado del Real Madrid y cada vez que viajaba a España no perdía la oportunidad para visitar el Estadio Santiago Bernabéu, la “Casa Blanca” del equipo madrileño. Su vida cotidiana transcurría entre esas aficiones, sus viajes por Europa y la convivencia con familiares y amigos. 

Esa vida discreta alejada del estruendo político quedó abruptamente interrumpida la noche del 23 de enero de 2026, cuando fue detenido por unos 20 agentes policiales en su residencia de Carretera Sur, en Managua. Él vivía solo, con los empleados que lo asistían en su vida diaria o cuando salía a dar algún paseo. 

Ricardo Mendoza Irigoyen en el Estadio Santiago Bernabéu en Madrid, España. CORTESÍA

Según sus allegados, Mendoza Irigoyen no opuso resistencia esa noche y se vio forzado a aceptar su destino como nuevo preso político de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Cinco meses después, el hombre de 64 años permanece en situación de desaparición forzada. Nadie, ni siquiera sus familiares saben de él, según denunció el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más. 

De manera extraoficial, entre sus allegados se maneja que fue condenado a 15 años de prisión, pero no saben por qué delito. En el sistema electrónico del Poder Judicial no hay ninguna causa con su nombre. Tampoco se sabe dónde ni en qué condiciones está. 

Por otro lado, señalan que aparentemente fue detenido después de ayudar a la esposa y cuñado de Bayardo Arce a huir de la dictadura en diciembre del año pasado. 

Según reportó LA PRENSA, Mendoza Irigoyen habría ayudado a escapar hacia Costa Rica a Amelia Ybarra-Rojas, esposa de Bayardo Arce, y a Amílcar Ybarra-Rojas, cuñado de Arce, en medio de una investigación por presunto lavado de dinero que golpeó a figuras cercanas del régimen. 

Raíces de occidente 

Ricardo Mendoza Irigoyen nació en Managua, aunque sus raíces familiares se encuentran en el occidente del país. Los Mendoza son propietarios de varias fincas en León, mientras que la familia Irigoyen proviene de Chinandega. 

Su abuelo materno, el doctor Carlos Irigoyen, ocupó el cargo de ministro de Fomento entre 1963 y 1966, durante la administración de René Schick. 

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Mendoza creció en un entorno de comodidades y según sus conocidos decidió estudiar una carrera vinculada a la ecología. Trabajó durante muchos años para una empresa estadounidense especializada en el estudio de la flora. “Su trabajo consistía en identificar hojas de Nicaragua y pasaba información sobre la flora nicaragüense”, detalla un amigo que solicita no ser identificado. 

Debido a su trabajo, “posiblemente fue uno de los primeros en Nicaragua en tener computadora”, señala la persona que lo conoce. 

Su trabajo con la flora lo combinaba con su propia capacidad creativa para crear jardines y arreglos florales. “Eran una belleza”, comenta la persona allegada que lo describe como un hombre meticuloso, sensible al detalle y de estética refinada. 

Mendoza Irigoyen cumplió 64 años estando desaparecido por la dictadura. CORTESÍA

En Chinandega lo reconocen como un gran devoto de la Virgen Inmaculada Concepción de María, la patrona de Nicaragua. Cada 7 de diciembre mantenía viva la tradición familiar heredada de los Irigoyen que celebran la Purísima todos los años. 

“Apoyaba a mucha gente de escasos recursos y era moridor con ellos. Es un excelente conversador y no discriminaba a nadie”, comenta la persona que lo conoce. 

Su participación en actividades públicas era escasa. Uno de los pocos registros institucionales con su nombre aparece en La Gaceta del 5 de diciembre de 2003, donde figura como miembro y secretario de la Asociación Nicaragüense pro Ayuda a los Sectores Desprotegidos y Vulnerables (Anipros). 

La personería jurídica de esta organización fue otorgada en 1996 bajo la administración de doña Violeta Barrios de Chamorro, pero en 2022 la Asamblea Nacional la despojó de esa personería como parte de su arremetida contra las ONG. 

Nada de política 

Sus cercanos sostienen que nunca tuvo participación en la vida política y mucho menos militó en el Frente Sandinista o en algún otro partido político. Tampoco participó en manifestaciones o actividades partidarias, y cuando estallaron las protestas contra Daniel Ortega y Rosario Murillo, Mendoza Irigoyen se quedó al margen. 

Quien sí tenía participación en la vida política era su pareja, el médico psiquiatra José Pasos Marciaq, quien hasta antes de su muerte en octubre de 2021 fue asesor de Daniel Ortega para asuntos de política exterior. 

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Pasos Marciaq tenía una trayectoria de más de 50 años con el Frente Sandinista, desde que eran una guerrilla enmontañada en los años sesenta. Rosario Murillo incluso lo homenajeó y ofreció condolencias a la familia cuando transcendió la noticia de su muerte. 

“Queremos saludar a las familias del querido compañero, doctor, experto, militante destacado del Frente Sandinista de Liberación Nacional, desde los años 60, era un secreto a voces que el doctor José Pasos Marciaq estaba vinculado al Frente Sandinista, en aquellos tiempos, cuando dar el paso, dar el paso, ser parte de la lucha, la lucha del pueblo para liberarnos todos, para alcanzar la democracia como la alcanzamos el 19 de julio de 1979, desde aquellos tiempos sabíamos, secreto a voces que Chepe Pasos, así le decía todo el mundo era militante del Frente Sandinista y Maestro y convocaba siempre a compañeros, a compañeras”, señaló Murillo. 

Y agregó: “Doctor José Pasos Marciaq ha sido en los últimos años del triunfo de la Revolución para acá, embajador, maestro, asesor, vicecanciller, ha sido omnipresente, quiero decir ha estado presente en tantos aspectos de nuestra vida, dejándonos luces, trasladándonos conocimientos, era abundante conocimiento él y trasladándonos ejemplo”, dijo. 

Los allegados de Mendoza Irigoyen insisten en que más allá de su relación con Pasos Marciaq, él no tuvo vínculo con la vida política. Su muerte lo devastó por un tiempo. “Ricardo lo cuidó y acompañó hasta su muerte. Él quedó muy afectado. Aunque la diferencia de edades era muy grande su relación fue estable de más de 30 años y hacían una pareja simpática”, señala su amigo. 

Mendoza Irigoyen es un hombre de muchos amigos en varias esferas. Incluso mantenía cercanía con figuras del sector empresarial y financiero. Entre las cosas que se rumoran sobre su caso es que mantenía amistad con Bayardo Arce y por ello colaboró con la esposa y cuñado de este para que salieran del país. 

Se presume que Mendoza Irigoyen ayudó a escapar a la esposa y el cuñado de Bayardo Arce. CORTESÍA

¿Dónde está Mendoza Irigoyen? 

A las 10:30 de la noche del 23 de enero de 2026, un contingente de aproximadamente 20 agentes policiales, a bordo de patrullas y camionetas Hilux blancas, irrumpió en la residencia de Mendoza Irigoyen, en Carretera Sur, según detalló el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más. 

Sin presentar una orden judicial, los agentes sustrajeron una caja fuerte con dinero en efectivo y le quitaron el teléfono celular a Mendoza Irigoyen. Luego se lo llevaron esposado, lo subieron a una patrulla y se fueron. Fue la última vez que sus empleados lo vieron con vida. 

Hasta la fecha la Policía permanece en la casa de Mendoza Irigoyen y no dan información a su familia sobre su paradero. Lo han buscado en todas las estaciones policiales de Managua, en la Dirección de Auxilio Judicial conocida como el Chipote, y el Sistema Penitenciario de Tipitapa, La Modelo. En todas la respuesta es la misma: “Aquí no está”. 

El pasado 17 de marzo, Mendoza Irigoyen cumplió 64 años. Lo hizo estando desaparecido. La dictadura sigue negando información sobre su paradero y hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lo tiene en su lista de personas bajo desaparición forzada en Nicaragua. 

Aunque es un hombre sano, sin enfermedades crónicas, “delgado, fuerte, de esos flacos fibrosos de músculo”, sus allegados temen que su salud se vea perjudicada por las condiciones en las que pueda estar, o que incluso tenga un final trágico como otros presos políticos que ya han muerto en las celdas de la dictadura. 

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