Un megaproyecto que produciría enormes beneficios a Wang Jing, y algunos menores al régimen, pero enormes daños a Nicaragua, comenzando por la expropiación masiva de campesinos y graves e irreparables daños ambientales.
Un megaproyecto que produciría enormes beneficios a Wang Jing, y algunos menores al régimen, pero enormes daños a Nicaragua, comenzando por la expropiación masiva de campesinos y graves e irreparables daños ambientales.
Se equivocan quienes por vivir en democracia piensan que la crueldad de las dictaduras y el miedo que provocan es un problema solo de la gente que es víctima directa de esos regímenes que practican “la tortura, la encarcelación arbitraria y el asesinato a manos de los agentes del Estado”.
Para China la falta de agua “no solo es un asunto de sobrevivencia, también es un asunto geopolítico. Si China no tiene recursos (hídricos), no puede seguir desarrollando sus industrias y, por ende, peligra su objetivo de convertirse en la primera potencia mundial por encima de Estados Unidos”.
Mulino podrá encontrar la mejor manera de auxiliar a su correligionario Martinell, ya sea que lo haga dentro o fuera del marco legal de Panamá. Al fin y al cabo, en las repúblicas bananeras la legalidad nunca ha sido un obstáculo insalvable para que los poderosos consigan sus objetivos.
Las democracias del mundo no pueden asumir el relato del terrorismo islámico y transformar a la víctima en verdugo. Hacerlo sería renunciar a los valores fundamentales de libertad, democracia, justicia y paz con dignidad.
Denuncia Reporteros Sin Fronteras que “los Estados y las fuerzas políticas, independientemente de su orientación, desempeñan un papel cada vez menor en la protección de la libertad de prensa”.
En este Día Mundial de la Libertad de Prensa, y siempre, levantamos muy en alto la proclama inmortal del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, de que “sin libertad de prensa no hay libertad”.
Es realista suponer que los datos que den muchas personas para este censo no serán todos fidedignos, pero que además serán manipulados desde arriba por interés político y, por lo tanto, sus resultados no serán de interés nacional sino partidista. Qué lástima.
En la cultura política de Nicaragua es común que los adversarios no se reconozcan pensamiento propio y autonomía de voluntad. Y por tanto atribuyen las acciones del otro a intereses y órdenes de alguna fuerza superior externa.
Los líderes evangélicos que han declarado públicamente su respaldo al régimen autoritario de Ortega y Murillo, ellos tienen derecho de hacerlo si eso es lo que les dicta su conciencia y lo que conviene a sus intereses.