Bajo el régimen actual Nicaragua está muy lejos de cumplir esos requisitos de la libertad económica. Que además requieren que haya también plena libertad política, la que no existe del todo en este infortunado país.
Bajo el régimen actual Nicaragua está muy lejos de cumplir esos requisitos de la libertad económica. Que además requieren que haya también plena libertad política, la que no existe del todo en este infortunado país.
Solo cuando vuelva a haber libertad y democracia podrá desaparecer la infame y odiosa práctica de la tortura. Y por el bien de todos los nicaragüenses, ojalá que eso pudiera ocurrir lo más pronto o lo menos tarde posible.
Sin duda que Nicaragua volverá a tener relaciones normales, amistosas y mutuamente provechosas con Israel, pero solo hasta cuando vuelva a tener un Estado democrático como el que hubo en el período de 1990 a 2006.
Es comprensible que los gobiernos democráticos de Centroamérica se resistan a tener en la Secretaría General del SICA al representante de un régimen que ha liquidado la libertad y la democracia y que irrespeta masivamente y como política de Estado los derechos humanos de los nicaragüenses.
Estos conceptos jurídicos y políticos ayudan a entender qué tipo de régimen hay en Nicaragua y por qué quienes detentan el poder son tan arbitrarios, o sea que actúan conforme a su capricho no de acuerdo con la ley fundada en la justicia y la razón.
El rey Felipe VI no hizo caso a la petición de AMLO y por eso la nueva presidenta de México, decidió “castigar” al rey español negándole la invitación a su juramentación presidencial.
Un sacerdote llamado Alberto Reyes, todos los domingos envía un mensaje a los cubanos, con sus comentarios muy críticos sobre los problemas del comunismo.
desplazar al dólar de su rol predominante en la economía y las finanzas mundiales es primordial para las grandes potencias no democráticas que aspiran a lograr la hegemonía global, o sea lo que ellas llaman un nuevo mundo multipolar.
La UE “está dispuesta a apoyar una transición constructiva e inclusiva con garantías para que ambas partes resuelvan el estancamiento político del país y restablezcan las instituciones democráticas de forma pacífica…”
Menkos Zeissig advierte que “una vez instaurada una dictadura será muy costoso terminar con ella”. Y agrega que “mientras tanto, las masas que pusieron su fe en el dictador continuarán teniendo hambre y los que levanten la voz terminarán desaparecidos.