Editorial del diario LA PRENSA sobre las relaciones diplomáticas entre España y Nicaragua

Granada, la cumpleañera de cinco siglos

A pesar de los malos tiempos que hay actualmente en Granada y Nicaragua (otro más, de los tantos que ha vivido y sufrido a lo largo de su historia), los granadinos han festejado el quinto centenario de su ciudad orgullosos de su abolengo y de haber sido cuna de héroes y próceres, de personas santas y de creadores de cultura que han hecho un aporte invaluable a Nicaragua.

Editorial del diario LA PRENSA sobre las relaciones diplomáticas entre España y Nicaragua

Día de los derechos humanos, sin derechos humanos

A los Estados que no respetan la dignidad intrínseca y los derechos naturales y fundamentales de las personas, ya que el derecho internacional no los puede castigar de verdad, por lo menos se les debería excluir o suspender sus derechos en las Naciones Unidas.

Editorial del diario LA PRENSA sobre las relaciones diplomáticas entre España y Nicaragua

Voces proféticas del papa Francisco y monseñor Báez

En los años ochenta del siglo pasado, durante la primera dictadura sandinista y la guerra civil por la liberación de Nicaragua, la Iglesia y el pueblo católico repetían con fe y esperanza que “por María vendrá la paz”. Ahora no hay guerra, pero sí una tiranía que perturba la paz emocional y espiritual de la gente y cabe exclamar que por María vendrá la libertad.

Editorial del diario LA PRENSA sobre las relaciones diplomáticas entre España y Nicaragua

El renacimiento de Nuestra Señora

Ahora, al renacer del voraz incendio de 2019 que casi la destruye por completo, su elevada aguja ha sido coronada con un gallo dorado con alas de fuego, para representar que Notre Dame renace de sus cenizas como el Ave Fénix.

Editorial del diario LA PRENSA sobre las relaciones diplomáticas entre España y Nicaragua

La economía no puede ni debe ser sierva de la política

A pesar de las experiencias económicas y sociales catastróficas, sigue habiendo políticos extremistas que toman el poder y, dominados por el frenesí y los eslóganes de la ideología, hacen locuras económicas cuyas nefastas y dolorosas consecuencias siempre las tiene que pagar y sufrir la gente.