Lo más importante es que la democracia funcione, o que siga funcionando, independientemente de que la izquierda o la derecha ganen las elecciones. Para lo cual es indispensable que tanto una como la otra respeten la economía de libre mercado, el pluralismo político, el Estado de derecho, la separación de poderes y el conjunto de libertades y derechos que son los pilares de la democracia.