La memoria histórica recuerda lo pasado, pero mira al futuro

El organismo social Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua ha informado que a partir del próximo lunes 8 y hasta el viernes 12 de diciembre presentará en San José, Costa Rica, una muestra textual, fotográfica y testimonial denominada Museo de la Memoria: Lo que no debemos olvidar. La presentación será en el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IDH).

El Museo de la Memoria estará dividido en cuatro secciones. Primera: “Lo que pasó en Nicaragua y su impacto”. Segunda: “Las estrategias de la represión”. Tercera: “Los perpetradores” (que mostrará una lista de 126 personas debidamente identificadas por las víctimas y por organismos de derechos humanos). Y, la Cuarta: “Testimonios y orientaciones acerca de la ruta de la justicia”.

Según la información el Museo de la Memoria es una “respuesta al intento de la dictadura nicaragüense de falsear la historia y borrar los crímenes de lesa humanidad”. Y explica que “superar el pasado implica conocerlo, describirlo, reflexionarlo y transmitirlo con un sentido cívico, pedagógico y como el primer paso para el camino a la justicia”.

En realidad, la búsqueda de justicia no significa hurgar en la herida ni solo lamentarse por los agravios recibidos. Se trata de no olvidar, de rendir el merecido homenaje a las víctimas de la represión pero también sentar las bases documentales que deben servir para que se haga justicia. Lo que algún día no muy lejano tendrá que ser una realidad.

Se trata, agrega el Colectivo de Derechos Humanos, de mostrar y reafirmar “lo que no debemos olvidar”, en un espacio “dedicado a resguardar y compartir la memoria de las graves violaciones a derechos humanos cometidas en Nicaragua entre 2018 y 2025”. Graves violaciones, agregamos nosotros, que no cesan hasta ahora y que han incluido crímenes de lesa humanidad, documentados y denunciados internacionalmente por el organismo correspondiente de derechos humanos de las Naciones Unidas.

También aseguran los organizadores de la muestra por la memoria histórica que con esta se “busca contribuir a la construcción de un futuro democrático sostenible, que parte del reconocimiento de la verdad, la dignidad de las víctimas y la necesidad de justicia, reparación y garantías de no repetición”.

Ciertamente, no será suficiente poner fin a la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que en términos comparativos es la peor de todas las que ha sufrido el pueblo nicaragüense a lo largo de su tormentosa historia política.

También será necesario realizar las transformaciones y tomar las medidas indispensables para que se haga verdadera justicia. No venganza, como la que perpetraron los sandinistas cuanto derrocaron a la dictadura somocista, pues hacer lo mismo sería sentar las bases para que esa historia infame y triste se siga repitiendo una y otra vez.

Lo que se deberá procurar es justicia auténtica, impartida por tribunales y jueces profesionales y ponderados que juzguen a los acusados con criterio ecuánime, respeto al debido proceso, a la presunción de inocencia, al derecho a la defensa y a la dignidad humana.

Y además que sean abolidas para siempre las instituciones y aparatos estatales, partidistas y sociales (incluyendo al partido político FSLN) que sustentaron la cruel dictadura actual y ejecutaron sus criminales designios.

La conservación de la memoria histórica ayudará de manera determinante a que ese sueño, anhelo y necesidad de justicia verdadera se pueda por fin, en algún día no lejano, hacer una realidad.

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