Acerca de la apatridia

Podemos considerar en relación con el tema de los 316 nicaragüenses que fueron expulsados del país por la tiranía ortegamurillista, en nuestro modesto entender en estos caso no existe pérdida de la nacionalidad que los lleve a considerarlos como apátridas, ya que incluso hay países que les han ofrecido su nacionalidad como la hermana mayor España…

El “buen gobierno” rapiñador y el Estado botín

En realidad, lo que hay en Nicaragua es un “Estado botín”, como se le llama al sistema de poder estatal donde se gobierna para beneficio del dictador o la dictadora, de la camarilla familiar o política que detenta el poder; que gobierna para enriquecerse y solo por disimular reparte algunas migajas de su festín a los gobernados.

El derecho de retornar  

Todas las personas que han sido expulsadas directa o indirectamente de Nicaragua por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo también deberían reclamar expresamente su derecho de retornar al país, y apelar ante los organismos de derecho internacional y los gobiernos amigos, como el de EE. UU., para que respalden su derecho a retornar a la patria amada de la que nunca debieron ser echados…

¿Miedo de los codictadores o repliegue táctico de la dictadura?

Lo que sí sabemos es que el miedo es un sentimiento humano y que los dictadores también tienen que experimentarlo, a pesar de que ellos se creen seres superiores y alardean habitualmente de estar dispuestos a “luchar contra el imperialismo hasta las últimas consecuencias”.

La irracional y errática “diplomacia” de la dictadura

A Nicaragua no se le mira como una república bananera solo por su régimen político radicalmente autoritario, y por la falta absoluta de respeto a los derechos humanos y las libertades ciudadanas, sino también por su desastrosa y deplorable “diplomacia”, que si no es la peor tiene que estar entre las peores del mundo.

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