Si la abstención favorece al régimen, y la unidad opositora mata la abstención, lo sensato es buscar la unidad en vez de estar llamando a votar desde la división que promueve la abstención
En Letra Pequeña
Juegos electorales: la prueba de fuego de CxL
CxL tiene mucho que demostrar. O está en una estrategia opositora contra la dictadura o juega bajo las reglas de Daniel Ortega
Jugar para perder: la perversa estrategia opositora
Lo que vimos estos días fue a dos grupos jugándose a Nicaragua como si fuese una partida de póker. No querían unidad, pero blofeaban. Tus cinco, y cinco más.
Las elecciones no son un cheque en blanco
Demasiado hay en juego y demasiada sangre y dolor ha costado como para que ahora la gran prioridad nacional sean las casillas de los partidos políticos o las curules que puedan tener
Estamos en guerra, dicen
Esto ni es una guerra. Es una masacre en desarrollo. Con el cuento de una guerra imaginaria y una revolución menos real todavía, Nicaragua está entrando en una etapa peligrosísima, sin retorno al corto o mediano plazo.
La naturaleza del alacrán
Solo están quedando dos opciones: o enfrentar a la dictadura o colaborar con ella. Enfrentarla, por supuesto, es el camino más duro y significa subordinar todo a terminar con la dictadura.
La salida a la crisis es (o debería ser) «sin Ortega»
Hay mucha incertidumbre e inconformidad entre los que apoyan al régimen. Solo que ese malestar no ha encontrado válvula por donde salir porque los grupos opositores están más dedicados a descalificarse unos a otros que en convencerlos de la conveniencia del cambio
Columna para después de noviembre: ¡Se los dijimos!
Qué sentido tiene decir “¡se los dijimos!” a la oposición en noviembre. Por eso mismo, en esta columna digo lo que no quiero decir en esa columna después de las elecciones.
Sí o no: noviembre debe ser referéndum
Las proximas elecciones no son para elegir presidente o diputados. Eso es secundario en estos momentos. Son un referéndum. Si o no. Se queda o se va la dictadura.
Cinco síntomas de la agonía del régimen de Daniel Ortega
Que el régimen de Ortega y Murillo sea ahora más cruel y peligroso no significa que esté más fuerte y saludable. Al contrario, confirma su debilidad y agonía.