El 11 de enero Daniel Ortega cayó ante el mundo en la categoría de ilegítimo con todas sus letras. Su dictadura se va descomponiendo sola. Pudriéndose.
En Letra Pequeña
Y no quedó piedra sobre piedra
El 10 de enero estará Ortega, con su mazo en la mano, parado sobre un montón de ruinas humeantes. Basta recordar la Nicaragua que teníamos en 2007, con todas sus taras, para saber cuánto hemos perdido todos, incluso ellos
El teatro de lo absurdo
Tienen que poner el mundo al revés. Los asesinos no son asesinos sino quienes critican y reclaman derechos. Los ladrones no son ladrones sino los dueños de lo robado. El delito es ley y la ley, delito.
El régimen, como Saturno, devora a sus hijos
Despojados de diputaciones, de personerías, de negocios, de pasaportes, país por cárcel. Sufren en silencio porque les da vergüenza admitir que su padre, Saturno, terminó devorándolos a ellos, sus hijos.
La corrupción no es alternativa, es parte de la dictadura
La corrupción nunca fue alternativa en Nicaragua. No era escoger entre corrupción y dictadura, sino que la corrupción fue la llave a la dictadura. En nuestro espejo deberían verse otros países.
El diálogo no es malo, malo es lo que se busca en su nombre
Mal harían los opositores en satanizar las elecciones o el diálogo. Pero peor harían dejando pervertir estas hermosas palabras, participando en una farsa que las contradice.
7 de noviembre: una lección para Ortega y otra para la oposición
Perdedor. El lunes 8 de noviembre Ortega estaba peor que el día anterior. Incluso lo demostró. Supuró por la herida en su rabioso discurso de esa noche. No era un vencedor el que estaba ahí. Era un hombre acorralado.
Los hombres y mujeres más libres de Nicaragua están en la cárcel
Nicaragua es una gran cárcel donde los mismos carceleros viven con miedo y se vigilan unos a otros. Son más libres, aunque suene contradictorio, los presos políticos que sus carceleros
Sacrificios humanos
Los sacrificios humanos de mayas y aztecas y el de los presos políticos del régimen Ortega y Murillo tienen en común que buscan demostrar poder, moralizar a sus bases y atemorizar a los rivales.
Quiero votar, pero mi candidato está preso
No son quienes no votarán el 7 de noviembre quienes atentan contra las elecciones, sino aquellos que han hecho una mala caricatura de este derecho ciudadano