El primero es que las partículas “bi”, “bis”, “biz” (que significan dos veces) se escriben siempre con “b”, así como las palabras que comienzan con “bibli” (del griego “biblión”: libro)
El primero es que las partículas “bi”, “bis”, “biz” (que significan dos veces) se escriben siempre con “b”, así como las palabras que comienzan con “bibli” (del griego “biblión”: libro)
En los últimos años he trabajado mucho con los diferentes grupos de teatro del país y me preocupa el abandono que sufre nuestro lenguaje en muchas de las representaciones que he visto. Muchos de los parlamentos del repertorio clásico, tanto internacional como nicaragüense, tienen fuerza, vigor y belleza; sin embargo, tales cualidades languidecen ahora olvidadas en un desván.
Es lamentable que muchas personas utilicen las bondades de la libertad de expresión para mostrar públicamente actitudes que son incompatibles con la moral, los valores y la ética.
Ante todo feliz año 2010 a todos los lectores de LA PRENSA y que todos sus sueños se realicen. Continuamos con nuestra lucha cotidiana por el buen uso del idioma español en el ámbito académico, profesional o técnico.
Agradezco la participación de quienes leen y comentan esta columna, pero sí me gustaría pedirles que dijeran con corrección, elegancia y respeto sus opiniones. Sabemos que todas las personas tienen derecho a dar su opinión y disentir de la nuestra, pero eso no significa que debamos ser vulgares e irrespetuosos. Eso nos diferencia de los animales, somos seres racionales.
Mi mamá siempre contaba que el día de su boda el cura comenzó a hacer chistes porque pensaba que iba a oficiar cinco bodas, pues resulta que mi padre se llamaba Jorge Antonio José Eulogio de la Caridad. Este último nombre era el aporte cubano a una familia descendiente de españoles, que replicaban los mismos nombres durante generaciones, con el toque del santoral para variar un poco.
Estamos cerca de Nochebuena y todos se preparan para la cena del 24, y es precisamente sobre la palabra cena que quiero hablarles hoy.
Hoy estamos de fiesta, vamos a celebrar a la Virgen, porque Nicaragua es un país mariano que muestra su devoción. ¡Que viva la Virgen!
No pensé que mi última columna sobre el significado de Miami despertaría tantas disputas. Me asombra cómo pueden algunos politizarlo todo y empezar a ofender a diestra y siniestra. Ante todo, creo que no hay nacionalidades buenas o malas, las personas somos decentes, honorables o inmorales, independiente del país donde vivimos.
Cuando era niña y mi familia se dividió, unos en la orilla habanera y los demás en la otra orilla, nunca entendía porque hablaban de quienes estaban en el Norte, que era la forma de aludir a los cubanos que residían en cualquier parte de Estados Unidos.
Siempre observo que muchos comunicadores emplean mal el que y el de que. ¿Qué les pasa, por qué no saben cuándo usar una forma u otra? Sinceramente no es un asunto tan fácil, hay que darle la importancia debida, ya que es un “clavo caliente” dentro de la construcción española.