Independientemente de la opinión que se tenga del socialismo, lo más importante a tener en cuenta en los pleitos izquierdistas es que con el modelo autoritario no hay posibilidad de un cambio de gobierno para recuperar la democracia plena.
Independientemente de la opinión que se tenga del socialismo, lo más importante a tener en cuenta en los pleitos izquierdistas es que con el modelo autoritario no hay posibilidad de un cambio de gobierno para recuperar la democracia plena.
Como se deduce de la historia de Nicaragua desde la independencia nacional hasta ahora, ese ideal de vida y de sistema político no se ha dejado de buscar. Y se seguirá buscando no se sabe por cuánto tiempo más.
Lo que deberían proponerse los líderes opositores es formar una masa crítica opositora, es decir, una fuerza que sin reunirlos a todos porque esto es imposible, alcance la capacidad de vencer al adversario y convertir en realidad sus aspiraciones democráticas.
Allende comenzó a imponer las medidas revolucionarias o disruptivas que él y su coalición (la Unidad Popular), decidieron que era necesario impulsarlas como fuese. Pero además violó la Constitución, irrespetó la separación de poderes, comenzó a gobernar por decreto ignorando al Poder Legislativo, atropelló al Poder Judicial y, en fin, trató de desmantelar el Estado de derecho.
Jorge Salazar Argüello permanece en la memoria de los nicaragüenses que comparten sus ideales de libertad, democracia y progreso a base de la economía libre de mercado con seguridad jurídica.
En Nicaragua se avanzó en un proceso de despolitización y profesionalización de las fuerzas armadas durante el período democrático de 1990 a 2006. Eso incluyó la institucionalización de la alternabilidad programada en el ejercicio de los altos militares…
El caudillo sandinista nunca ha ocultado —más bien lo ha proclamado con insistencia—, que él es contrario a los valores occidentales de libertad, democracia y derechos humanos.
El lenguaje político tiene implicaciones morales. Pues su uso incorrecto “se practica con la intención de engañar, de presentar mentiras como si fueran verdades e incluso hacer que actos de crueldad injustificables parezcan algo respetable”.
«…Las democracias occidentales necesitan ser decididas y firmes en coordinar sus esfuerzos para exigir un gobierno civilizado en Nicaragua, basado en el derecho a elecciones libres y el respeto a los derechos fundamentales del hombre”.
Quienes se dedican profesionalmente a la política tienen que saber de qué manera se podrían conocer los sentimientos y opiniones de la gente de a pie, para de conformidad con ellas tomar sus decisiones.