No es la primera vez que LA PRENSA ha sido llevada a la fiscalía o judicatura de un régimen dictatorial. Han sido muchas veces
No es la primera vez que LA PRENSA ha sido llevada a la fiscalía o judicatura de un régimen dictatorial. Han sido muchas veces
Ortega, con la inaudita represión contra Cristiana, ha dado con sus propios pies un gran paso hacia la probable declaración de ilegitimidad de los comicios de noviembre.
De manera que la suspensión de los derechos ciudadanos no puede ser una medida cautelar de ningún juez o jueza, que no tienen derecho y es contra la Constitución tomar esa decisión mientras no haya juicio y sentencia firme previa.
No es un país que se pueda reconocer como civilizado aunque alguna gente navegue en internet, esté bancarizada y tenga acceso a otros recursos de la tecnología moderna.
Pero no hubo las negociaciones inclusivas y oportunas que recomendó diplomáticamente la Asamblea General de la OEA.
El Gobierno de Joe Biden en Estados Unidos (EE. UU.) está dando una aparente muestra de interés por Centroamérica
Así era también en Nicaragua, hasta 2018, cuando la dictadura la convirtió en jornada de luto por una matanza que jamás podrá ser olvidada, ni los asesinos perdonados.
Eso lo escribió cuando en España había una dictadura y sus conceptos son válidos todavía en aquellos países que, como Nicaragua, viven bajo un régimen dictatorial.
La periodista y precandidata presidencial independiente Cristiana Chamorro Barrios, ha dicho que el proceso que la Fiscalía ha abierto contra ella por la acusación de lavado de dinero, es una farsa.
Cristiana calificó como “macabra” la acusación de la Fiscalía de la dictadura por el supuesto delito de lavado de dinero, y aseguró que es “para inhibirla como candidata presidencial” y para impedir que los ciudadanos voten libremente el 7 de noviembre.