Las elecciones del 25 de febrero de 1990 demostraron que bajo determinadas condiciones favorables, el voto ciudadano puede ser un poderoso factor para el cambio democrático. Y la lección es que la opción electoral no se debe descartar…
Las elecciones del 25 de febrero de 1990 demostraron que bajo determinadas condiciones favorables, el voto ciudadano puede ser un poderoso factor para el cambio democrático. Y la lección es que la opción electoral no se debe descartar…
El único acuerdo que aceptan el gobierno y el pueblo de Ucrania es uno que implique la salida de las tropas rusas del territorio ucraniano, y la liberación de todos los territorios ocupados, incluyendo Crimea.
Ojalá que todas las personas, en particular las que hacen el mal a sabiendas, captaran ese mensaje y comprendieran que igual que todos los demás, del polvo han venido y en polvo se han de convertir. De manera inexorable.
Dentro de escasos 8 días LA PRENSA cumplirá 97 años de existencia, de vida y lucha por la libertad de información y expresión, por la justicia y la democracia; de infatigable búsqueda de la verdad para transmitírsela a la gente; de caídas y levantadas; de dolor por los duros golpes recibidos, pero también de fe y resiliencia para resistir y seguir adelante.
Sandino era antimperialista yanqui, porque ese era el imperialismo que sojuzgaba a Nicaragua. Pero estaba contra todos los imperialismos, y sin duda que si hubiera podido se habría pronunciado contra la dominación del imperialismo comunista soviético en la década 80 del siglo pasado.
Políticos buenos y políticos malos siempre los habrá. Lo más importante es que haya democracia y libertad para hacer política, para impulsar a los buenos políticos y poner a los malos en el lugar donde merecen estar.
Los desterrados políticos aseguran que ellos seguirán siendo nicaragüenses mientras vivan, pues esa condición nadie se las puede quitar de hecho ni mediante leyes arbitrarias. Y tienen razón. Moralmente siguen siendo nicaragüenses.
En la Alemania nazi el “derecho penal del enemigo” era aplicado a quienes el poder hitleriano calificaba como enemigos del Reich (el Estado), ya fuesen activistas políticos opositores, disidentes, defensores de derechos civiles o miembros de minorías calificadas como “inferiores”.
A quienes perjudican las crisis económicas agravadas, y por lo tanto la difusión de noticias falsas deliberadas como la de la supuesta cordobización, es a los de abajo. Así ha ocurrido siempre y seguirá ocurriendo.
“Acostumbrados a las notas periodísticas que presentan a las penitenciarías como verdaderos infiernos, en donde los reclusos sufren todo tipo de vejaciones y los capos toda suerte de privilegios, el testimonio de estos héroes es edificante. Han convertido a los presidios en verdaderos santuarios, en donde las rejas no les impiden pensar y amar sus ideales, y el calabozo encerrará sus cuerpos pero no sus espíritus capaces de trascender”.