¿Por qué no se une la oposición?

Un síndrome que resume gran parte del problema es que el nicaragüense prefiere ser cabeza de ratón y no cola de león. Sea cual sea la causa, no lograr la unidad es, de por sí, una crítica implícita a la calidad moral del liderazgo opositor y a su falta de patriotismo

Bien… estar

En Nicaragua muchos piensan con resignación que al menos están bien… que estar en el país ya es algo bueno comparado con alrededor de un millón que no lo están y con todos los que han perdido sus familiares, sus propiedades o fueron despojados de su nacionalidad.

Sube el costo de apoyar a la dictadura

Los opositores pagamos con gusto las privaciones del exilio porque tenemos libertad de expresión y algún día recuperaremos nuestra patria que hoy transita por días oscuros, pero que al fondo del túnel se percibe la luz del cambio, porque nada es eterno.

Brooklyn Rivera y la hipocresía de la falsa oposición

Nicaragua necesita una oposición que piense y no que derrame bilis en contra de sí misma… Exigir pureza absoluta en un país atravesado por guerras, revoluciones, pactos, exilios, errores y rectificaciones es una forma elegante de no entender nada.

El dolor inextinguible de las madres de abril

Las madres de abril siguen siendo victimizadas, tanto por la dictadura de Nicaragua como por las circunstancias adversas del exilio. Pero no por eso dejan de honrar la memoria de sus hijos, luchando como pueden por justicia y libertad.

La Silla L, con ele de libertad

La Real Academia no es una corte penal para dictar fallos, es no más el templo cultural de nuestra lengua con sede en Madrid, que ha dado el mérito a un nicaragüense, porque no se lo da el Estado de Nicaragua.

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