“En este momento la situación en estos países merece una revisión más detallada para garantizar que Estados Unidos no esté enviando a la gente de vuelta al peligro”, dice la carta pública de la congresista por el estado de la Florida.
“En este momento la situación en estos países merece una revisión más detallada para garantizar que Estados Unidos no esté enviando a la gente de vuelta al peligro”, dice la carta pública de la congresista por el estado de la Florida.
Luisa González adelantó que si es elegida presidenta de Ecuador restablecerá inmediatamente las relaciones con México y Venezuela, y que reconocerá a Nicolás Maduro como legítimo presidente venezolano.
Costa Rica sigue siendo superior a los demás países de la región en cuanto a cultura política e institucionalidad democrática. Y sobre todo en comparación con Nicaragua, donde hasta las palabras libertad, democracia, justicia y Estado de derecho han sido proscritas por la dictadura.
Por cualquier lado que se les mire, las deportaciones son una gran tragedia humana y económica y social para los migrantes deportados y sus familias. Son doblemente víctimas.
Los nicaragüenses que no pudieron retornar a su país porque el régimen no se los permitió han sido desterrados de hecho y prácticamente convertidos en apátridas, lo que es un delito de lesa humanidad.
El camino hacia la justicia es largo y muchas veces desesperante, pero los informes como el del GHREN van allanando la ruta. Porque la renovación de su mandato en 2025 no es sólo una continuidad técnica, es una declaración política ante la impunidad.
Lo que ocurrió en abril de 2018 y los meses siguientes ha sido, sin duda, la peor tragedia humana, social y política de la historia de Nicaragua. Y es necesario que no sólo los nombres de las víctimas y los victimarios, sino también sus rostros, sean perpetuados en la memoria histórica.
Son libertarios quienes ahora, a pesar de la represión, la dureza del destierro y la precariedad del exilio, siguen luchando por la libertad de Nicaragua como sea y donde quiera que se encuentran.
Las personas que se alumbran con la luz de la verdad y por eso abogan por la libertad, la democracia y la justicia, tienen que hablar con el lenguaje de altura que se corresponde con esos valores superiores de la moralidad política y social.
Abril de 2018: un hecho sin precedente y único en la historia nacional. Muy difícilmente se podrá repetir en el futuro, sin perjuicio de que la liberación de Nicaragua es inevitable y llegará tarde o temprano de cualquiera otra manera.