Nicaragua sufre la nueva gran tribulación de otra dictadura sandinista, que en muchos aspectos como la persecución contra la Iglesia católica es peor que la primera que sufrió en los años ochenta del siglo pasado.
Nicaragua sufre la nueva gran tribulación de otra dictadura sandinista, que en muchos aspectos como la persecución contra la Iglesia católica es peor que la primera que sufrió en los años ochenta del siglo pasado.
Aunque Trump se resiste a aceptar la autoridad del poder judicial porque cree que su poder está por encima de todo, tiene que acatarla y puede recurrir a la Suprema Corte para que diga la última palabra.
El Premio de la Unesco es para Nicaragua entera. Para la república secuestrada y mancillada por la dictadura. Para la nación sometida a una cruel dictadura por la fuerza de las armas y el terror. Para todos los nicaragüenses dignos y de conciencia libre que no forman parte del régimen dictatorial y tiránico que los oprime.
No es posible saber cuándo será posible que se haga justicia. Ni cuándo podrán regresar a Nicaragua los compatriotas ausentes, desterrados y exiliados. Pero de lo que sí se puede estar seguros es de que volverán. Y que recuperarán su nacionalidad…
La dictadura debería quedarse sola con las asociaciones de sus cómplices y socios, como son la alianza Alba y la patética Celac. Pero los organismos democráticos del mundo seguirán trabajando para llevarla a rendir cuentas ante los tribunales internacionales de justicia.
Una gran alegría como la de recibir el mayor premio internacional a la libertad de prensa, que es el de la Unesco, nos da también más aliciente y fuerza moral para seguir adelante y no desmayar, para no dejarnos doblegar por el enemigo liberticida, por muy fuerte, malvado, cruel y despiadado que sea.
Algunas personas trumpistas que pertenecen a la oposición nicaragüense exiliada dicen albergar la esperanza de que Trump facilitará el regreso de Nicaragua a la democracia. Pero no hay razones evidentes para creer que eso pudiera ser cierto.
El 1 de Mayo en Nicaragua ha venido a ser un infeliz día de los trabajadores. La dictadura se lo apropió para sus fines y lo celebra como fiesta oficial, pero falazmente, porque explota, manipula y somete sin misericordia a los trabajadores.
En lo que respecta al derecho penal internacional contenido en el Estatuto de Roma, el crimen de persecución consiste en la supresión de los derechos fundamentales de individuos o grupos de personas (étnicos, religiosos, sociales, culturales, políticos, etc.).
Esos atentados son parte de una siniestra historia de represión extraterritorial de la dictadura de Nicaragua, que el extinto comandante sandinista Tomás Borge llamó “el brazo largo de la revolución” que se extiende más allá de las fronteras.