Guatemala, Paraguay, Costa Rica y Perú se sumaron a la condena creciente en el mundo a las reformas constitucionales en Nicaragua, con las cuales la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo eliminó las elecciones para perpetuarse en el poder.
Después de que el Departamento de Estado anunció que tomará medidas contra Ortega en la reunión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) —cuya sesión de preparativos inicia este jueves—, el Gobierno de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, llamó a la comunidad internacional para activar mecanismos y «evitar que se consolide una dictadura».
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú manifestó su preocupación y rechazó estas reformas que plantean dejar fuera de las elecciones a los declarados «traidores de la patria» y ampliar el mandato de las autoridades a siete años, incluido el periodo presidencial.
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«Traidores a la patria» es el término que el Gobierno nicaragüense utilizó para referirse a al menos 452 opositores o críticos desnacionalizados, entre ellos los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli.
El 19 de agosto, el Consejo Permanente de la OEA aprobó la reunión de los ministros de exteriores para evaluar respuesta a la decisión antidemocrática de Ortega. Votaron a favor 29 países del organismo, entre ellos Perú, Costa Rica, Guatemala y Paraguay.
La Cancillería peruana advirtió también que estas reformas buscan «liquidar la institucionalidad democrática en ese país, con la eliminación de la posibilidad de elecciones libres, la anulación del Estado de derecho y la perpetuación de la dictadura familiar Ortega-Murillo«.
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Violación a Carta Democrática Interamericana
El Ejecutivo peruano denunció ante la aprobación de las reformas de Ortega: «Este nuevo nivel de transgresión a los principios más elementales de la democracia y al derecho del pueblo nicaragüense de vivir en libertad constituye un atentado contra la legitimidad del ordenamiento legal de Nicaragua, el cual viola flagrantemente la Carta Democrática Interamericana y todos sus compromisos internacionales asumidos en materia de derechos humanos».
«Esta condenable iniciativa del régimen Ortega-Murillo reafirma que actualmente en Nicaragua no existen condiciones mínimas para elecciones libres, justas y competitivas, y que su aparato represor criminaliza en forma sistemática y arbitraria a la legítima oposición democrática que lucha por la recuperación de la democracia en ese hermano país», añadió.
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Perú reafirmó también «su inequívoco compromiso con la defensa y promoción de la democracia y los derechos humanos, el pueblo nicaragüense, sus presos políticos, sus exiliados y de todos aquellos que hoy son perseguidos por soñar con elecciones libres».
Paraguay también se pronuncia
Mientras tanto, el ejecutivo de Santiago Peña, del Paraguay, mostró su preocupación por la reforma constitucional de Nicaragua. El pronunciamiento salió publicado en la cuenta de X del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Paraguay reafirmó también «la posición histórica en defensa de los valores y principios democráticos, así como el derecho del pueblo nicaragüense a elegir libremente a sus autoridades, de conformidad con los principios de la Carta Democrática Interamericana».
Costa Rica lamentó «deterioro agravado» en Nicaragua
Por su parte, el gobierno de la costarricense Laura Fernández expresó su preocupación por lo que llamó un «continuo deterioro democrático agravado» en Nicaragua tras la aprobación de las reformas de Ortega y Murillo y anunció su respaldo a la respuesta firme que se coordine desde la OEA en el caso nicaragüense.
«Costa Rica apoyará una respuesta firme y coordinada en el marco de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y en la próxima Reunión de Cancilleres, convocada para analizar esta grave situación», anunció un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica.
El gobierno de Guatemala, de Bernardo Arévalo, salió en defensa del pluralismo político, la participación ciudadana, la alternabilidad en el poder al conocer la reforma aprobada en Nicaragua.
«Guatemala considera que la pluralidad política, la participación ciudadana, la alternabilidad en el poder y la posibilidad de elegir y ser electo son elementos esenciales de cualquier democracia, tal y como recogen la Carta Democrática Interamericana, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP)», dijo el Ministerio de Relaciones de Exteriores guatemalteco.
Murillo responde
Por su parte, la dictadora Rosario Murillo respondió al gobierno de Fernández en su alocución de mediodía. Afirmó que el respeto al derecho ajeno es la paz, citando al mexicano Benito Juárez. Murillo leyó un comunicado firmado por el cocanciller Valdrack Jaentschke, en que sostuvo que no aceptan injerencia en sus asuntos. Posteriormente también le contestó a Perú, Guatemala y Paraguay en pronunciamientos por separado.


En el caso de Guatemala, Perú y Paraguay, la Cancillería de la dictadura le expresó lo mismo en dos líneas: «Recibimos su nota y nuestra única respuesta consiste en recordar que la Soberanía de un Pueblo no se discute, y mucho menos puede ser cuestionada por otros Países con graves problemas de legitimidad y unidad«.
Ortega tiene 30 años en el poder
Esta nueva reforma constitucional está impulsada por Daniel Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años que dirige el país desde 2007 y que desde 2025 lo hace junto a su esposa Rosario Murillo, gracias a otra reforma constitucional.

Ortega es el hombre que ha ostentado más tiempo el poder en Nicaragua, con 30 años. Coordinó una Junta de Gobierno de 1979 a 1985, presidió por primera vez el país de 1985 a 1990 y retomó el poder desde 2007 sin abandonarlo hasta el momento.
El parlamento de Nicaragua, bajo su control, aprobó estas últimas reformas, luego de que el dictador afirmó, el 19 de julio, que en su país «no volverá a haber elecciones».
Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026, pero las enmiendas constitucionales ampliaron el periodo presidencial, por lo que estarían previstas para noviembre de 2027.