Vale la pena comentar este escrito que se refiere a las amenazas y acciones contra la libertad de pensar y de expresar las ideas, que ocurren en todas partes pero por razones conocidas son peores en algunos países, como Nicaragua, Venezuela o Cuba.
Vale la pena comentar este escrito que se refiere a las amenazas y acciones contra la libertad de pensar y de expresar las ideas, que ocurren en todas partes pero por razones conocidas son peores en algunos países, como Nicaragua, Venezuela o Cuba.
Esto es lo que se suele decir para significar que a partir de lo que ocurre hoy, o ha ocurrido antes, se puede anticipar lo que pasará mañana si se mantienen las mismas condiciones, o empeoran, que es lo que ha ocurrido en Nicaragua en materia electoral.
En la historia de 95 años y 4 meses de LA PRENSA, don Jaime Chamorro Cardenal fue la persona que más tiempo ha sido el director del Diario de los Nicaragüenses.
Monseñor Ovidio Pérez Morales, arzobispo emérito de Venezuela y expresidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, ha publicado con el mismo título de este editorial un artículo en El Nacional, de Venezuela.
Pero si la economía de Cuba está colapsada y el pueblo cubano sufre hambre es porque el sistema económico comunista ha fracasado
Sin embargo, después del estallido social de abril de 2018 se creó la posibilidad de que las elecciones de 2021 fuesen adelantadas a 2019, mediante un acuerdo del régimen con la oposición para resolver mediante la vía electoral la grave crisis socio política del país.
La última vez que un funcionario estadounidense habló sobre negociaciones políticas en Nicaragua, fue el 4 de julio de 2019, en la celebración de la Fiesta Nacional de EE.UU.
Eso es lo que el Consejo Supremo Electoral dominado y desvirtuado por los sandinistas puso en práctica en las anteriores elecciones fraudulentas.
El premio toma su nombre de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos (EE.UU.), que prohíbe la adopción de cualquier medida legal que pueda coartar la libertad de pensamiento y expresión
El doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal solo tuvo el patrimonio que formó como fruto de su trabajo personal, y lo que le heredó su padre, que no fue mucho e igualmente era bien habido.