Una delegación de la oposición de Nicaragua coincidió con embajadores y diplomáticos de países de la región “en el sentido de urgencia” que implica la crisis provocada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Esa fue la principal conclusión de un encuentro realizado en el marco de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Panamá.
Uno de los miembros de la delegación nicaragüense explicó a LA PRENSA, bajo condición de anonimato, que los opositores participaron en la sesión de este 23 de junio con cancilleres, vicecancilleres, embajadores de delegaciones e incluso un alto representante de la Secretaría General de la OEA.
“Se discutió la situación de Nicaragua (…) y ofrecieron apoyo para llevar a cabo acciones más allá de las declaraciones que se van a hacer en esta Asamblea General”, confirmó la fuente.
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Entre las medidas se encontrarían acciones de países de manera individual, en referencia a procesos judiciales, así como acciones colectivas como puede ser —por ejemplo— una posible convocatoria para una asamblea extraordinaria de la OEA sobre la crisis nicaragüense.
Para esta fuente, los opositores nicaragüenses percibieron «mucha resolución» de los diplomáticos y un sentido también de esperanza por todo lo que ha estado ocurriendo en la región con los resultados de las elecciones en Colombia y Perú. Esto puede traducirse en un mayor apoyo democrático para Nicaragua, según ellos.
Opositores con un mensaje de unidad
Algo que resultó muy valioso fue la actuación de la oposición —representantes de al menos cuatro plataformas— quienes llevaron un mismo discurso. Es una clara demostración de unidad. Los opositores han coincidido en demandar acciones concretas a la OEA con el fin de impulsar actividades y mecanismos para llevar a la práctica las resoluciones del organismo. “Recordemos que fue una resolución de la OEA que sacó a Somoza del poder”, mencionaron.
Para el coordinador de Ciudadanos por la Libertad en el exilio, Juan Sebastián Chamorro, la reunión sirvió para agradecer a los representantes de la comunidad internacional que el tema de Nicaragua permanezca visible.
Para Chamorro, uno de los planteamientos esenciales es “cómo podemos seguir trabajando” en el tema de justicia, llevar a un seguimiento, por ejemplo, a la resolución del Parlamento Europeo que planteó su apoyo a las acciones para que lleven a los criminales de Estado a la justicia internacional.

“La reflexión principal acá es que los países están dispuestos a llevar, impulsar acciones de carácter bilateral dentro del esquema de la OEA también. Eso no lo excluye, pero que se podrían hacer a nivel de los países específicamente”, confirmó Chamorro.
Régimen debe cumplir con sus obligaciones
Para Douglas Castro, representante de la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), la situación de Nicaragua y la falta de respuesta del sistema interamericano han provocado una serie de reflexiones sobre qué hacer con la dictadura Ortega-Murillo.
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“Se reconoce que el sistema interamericano tiene muchas limitaciones, sobre todo con una dictadura, a la que no le interesa la legitimidad. Sin embargo, se destaca que, aunque Nicaragua no esté en la OEA, está obligada a cumplir con sus obligaciones. Se espera una declaración sobre la situación del país”, agregó.
El sociólogo añadió que el ambiente es positivo, luego de las declaraciones del presidente panameño Raúl Mulino, en la inauguración de la Asamblea General, en que llamó a no ignorar la situación de Nicaragua, debido a que las violaciones de derechos humanos “son incompatibles con los principios de la OEA”.
En enero de 2026, los Ortega Murillo cumplieron 19 años en el poder. Han conculcado los derechos de los ciudadanos para prolongarse en el poder, mediante la instalación de un sistema totalitario. Ambos han sido señalados por organismos de derechos humanos internacionales de haber cometido delitos de lesa humanidad desde hace ocho años.