El vicesecretario de Estado, Christopher Landau, encabezará la delegación de Estados Unidos en el 56.º Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que inicia este 22 de junio, con la mirada puesta en diversos temas. En la agenda de los estadounidenses figura el tema de Nicaragua como un desafío a la seguridad común.
De acuerdo con un comunicado del Departamento de Estado, el vicesecretario Landau se reunirá con el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y con otros funcionarios y socios regionales para abordar temas como la soberanía, seguridad fronteriza, gobernanza democrática, una competitividad comercial y una «OEA con mayor rendición de cuentas».
Puede leer: Opositores esperan que finalmente la OEA deje de lado el discurso y pase a acciones concretas.
«El vicesecretario promoverá una cooperación más estrecha para hacer frente a la inmigración ilegal, la delincuencia transnacional y los desafíos de seguridad en común, incluidos los de Haití y Nicaragua, a la vez que impulsará una transición democrática en Venezuela, la protección de la democracia de Bolivia y fomentará asociaciones económicas de confianza», dice un comunicado publicado por el Departamento de Estado.
Régimen bajo lupa de EE. UU.
Estados Unidos mantiene bajo la lupa al régimen de Ortega. Ha denunciado la ilegitimidad del poder de Rosario Murillo, así como los abusos de derechos humanos cometidos por el régimen. Ha demandado también la libertad de los presos políticos y ha empujado una doctrina de seguridad nacional que plantea alejar a potencias que considera adversarias. Ese es el caso de China, Rusia e Irán.
Desde 2007, cuando subieron al poder, los dictadores Daniel Ortega y Rosario Murillo mantienen vínculos con la autocracia liderada por Vladímir Putin. A finales de abril, los rusos anunciaron un fortalecimiento de su cooperación militar con Nicaragua, lo que llamó la atención en Washington. Esto ha conllevado la firma de una serie de acuerdos de diversa índole, algunos firmados por el hijo de los tiranos, Laureano Ortega Murillo.
Lea también: La OEA ante Nicaragua: ¿Unanimidad o relevancia?
El régimen de Nicaragua restableció sus relaciones diplomáticas con China en diciembre de 2021 y ha sido cuestionado por entregar el 8.5 % del territorio nacional en concesiones a 15 mineras chinas desconocidas.

Opositores nicaragüenses, de diversas ideologías, demandaron acciones concretas contra la dictadura en el seno de la OEA. «Nuestra posición es convencer a los delegados que la hora de los discursos y lamentos ya pasó (…) Recordemos que fue una resolución de la OEA la que sacó a Somoza del poder», comentó uno de ellos a LA PRENSA desde el anonimato.
Parlamento Europeo también presiona
La OEA no es el único foro internacional que mantiene en su agenda el tema de Nicaragua. El jueves 18 de junio, el Parlamento Europeo aprobó una resolución sobre los presos políticos en Nicaragua, particularmente de los casos de Carlos Brenes, Salvadora Martínez y Brooklyn Rivera, en la que demandaron rendición de cuentas.
Puede leer también: “Cuando la dictadura cubana se derrumbe, no creo que el régimen Ortega-Murillo pueda sobrevivir”
Los eurodiputados coincidieron en que los casos de violaciones de derechos humanos sean conocidos por la justicia internacional en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) o la Corte Penal Internacional (CPI).
En el documento, los parlamentarios pidieron al Consejo y a la Comisión Europea que activen la cláusula democrática para suspender a Nicaragua del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica (AdA), mientras persista la represión. Dos puntos fundamentales que fueron considerados por miembros de la oposición como un mecanismo de presión contra la dictadura.