La Policía de Nueva Guinea esclareció el homicidio de Einer Javier Olivar Jarquín, de 26 años, y capturó a Óscar Danilo Bucardo Orozco, de 20, señalado como el principal sospechoso. Según las autoridades, el crimen habría estado motivado por rencillas personales.
Karen Obando, de la cojefatura de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, informó en conferencia con medios oficialistas que Bucardo Orozco fue detenido diez días después del hecho en la comarca Nuevo San Antonio, municipio de Bluefields, donde se ocultaba.
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De acuerdo con la investigación policial, Bucardo es el presunto autor de la muerte homicida de Olivar Jarquín, cuyo cuerpo fue encontrado en estado avanzado de descomposición al fondo del río Punta Gorda, en la comarca La Esperancita número Dos, en Nueva Guinea.
Lo asfixió con un mecate
El hallazgo ocurrió alrededor de las 2:45 de la tarde del domingo 14 de junio, luego que lugareños reportaran un cadáver en el río. La víctima tenía grandes piedras atadas a la cintura.

Las autoridades establecieron que el lunes 8 de junio al mediodía, víctima y victimario sostuvieron una acalorada discusión. Durante el altercado, el sospechoso habría utilizado una soga para asfixiar a su víctima, hasta causarle la muerte. Un dictamen forense confirmó que la causa fue asfixia mecánica por estrangulación.
Tras cometer el crimen, el acusado presuntamente usó una canoa para dirigirse a una zona profunda del río y ahí abandonó el cuerpo atado con piedras para que no flotara. Desde entonces era buscado por la Policía, que finalmente logró ubicarlo y capturarlo para ponerlo a la orden de las autoridades competentes.
Lo amenazó
De acuerdo con la plataforma Noticias de la Costa Caribe, en Facebook, ambos hombres eran reconocidos por ser compañeros de tragos. Según esa versión —que aún no ha sido confirmada por la Policía—, la víctima habría confesado a su agresor que cometió un homicidio sin brindar más detalles.
El mismo relato señaló que también le habría advertido que su próxima víctima sería él, lo que presuntamente motivó al acusado a quitarle la vida.
Hasta ahora, las autoridades no han validado esta versión de los hechos. No obstante, sí confirmaron que el acusado presuntamente intentó destruir evidencias, entre ellas el celular de la víctima, lo que paradójicamente permitió a los investigadores avanzar en la reconstrucción del crimen. Además, se tomaron como evidencias la canoa, una mochila, piedras, el mecate y otros celulares.

Se espera que en los próximos días el Ministerio Público presente la acusación formal en audiencia preliminar.