El ingeniero Jaime Chamorro Cardenal falleció en la noche del jueves 29 de julio de 2021, a los 86 años de edad.
Al morir don Jaime —como lo llamaban afectuosamente todas las personas que lo conocían y trataban—, era director del Diario LA PRENSA, miembro de su Consejo Editorial y presidente de la Junta Directiva de Editorial La Prensa SA.
En la historia de 95 años y 4 meses de LA PRENSA, don Jaime Chamorro Cardenal fue la persona que más tiempo ha sido el director del Diario de los Nicaragüenses. A pesar de que no era periodista ni historiador de profesión, sino ingeniero de construcciones, escribió dos libros de referencia política histórica y periodística. Uno, Frente a dos dictaduras, publicado en 1987, y el otro, Historia de La Prensa para la familia, que se encuentra inédito. Don Jaime era un constructor de ideas positivas y avanzadas.
Por las informaciones sobre don Jaime publicadas antes y después de su fallecimiento, se conoce que era un gran patriota, demócrata consecuente y amante fervoroso de la libertad. Por la libertad luchó don Jaime desde la trinchera intelectual de LA PRENSA; y también como fugaz guerrillero en el año 1959, acompañando a su hermano, maestro, guía y ejemplo, el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal.
Don Jaime era un hombre bueno en todo: Un buen ingeniero, un buen periodista, un buen político conservador, partido al que perteneció durante algún tiempo y se retiró por profesionalismo periodístico.
Don Jaime era un buen cristiano católico, un buen amigo, un buen vecino, un buen esposo y un buen padre de familia. Pero sobre todo era una buena persona. Todos quienes lo conocieron y se relacionaron con él, coincidían en reconocer que don Jaime era una buena persona.
Una buena persona “es aquella que siempre desea lo mejor para los demás y actúa en consecuencia”. Una buena persona es la que “reconoce a la otra como su par y la respeta”. Una buena persona es aquella que actúa “de manera compasiva, bondadosa y humilde, ya que no se considera superior a otro ser”. En fin, una buena persona es la que se destaca por su tolerancia, por su capacidad de comprender y respetar las ideas, los sentimientos y las emociones de los demás. Por su capacidad de ayudar al necesitado respetando su dignidad.
Así era don Jaime Chamorro Cardenal. Por eso decimos que por encima de todas las virtudes que don Jaime tuvo en vida —las cuales eran muchas, pero sin llegar a ser perfecto porque la perfección es un atributo exclusivo de Dios—, sobresalía en él la cualidad de ser una buena persona.
Don Jaime Chamorro Cardenal descansa en la paz de la gente buena, los que en vida se consagraron a procurar el bien de los demás.
Esa es su imagen que tendremos siempre en nuestra memoria y nuestros corazones.