En Letra Pequeña

Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces

La voracidad, el fraude electoral y su costo oneroso

Algunos todavía están deliberando si se debe o no participar en las elecciones municipales. Lamentablemente, muchos creen que los fraudes electorales únicamente afectan a los candidatos y partidos políticos; sin embargo no es el caso, revisemos las dimensiones de los daños que nos ha causado el rompimiento del orden democrático, los cuales podemos cuantificar con base en los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) en la región y la suspensión de la cooperación.

Criticar y no mover un dedo

Me llega una carta en la cual, cierto señor exprimió toda su esencia hepática, para decir que los periodistas, comentaristas, analistas, diputados, e incluso la sociedad civil somos “pura tapa”, esa expresión tan nicaragüense significando que estamos hablando hojarasca, plática de presos, que hablamos y hablamos y nunca hacemos nada.

Ni cristiano ni solidario

Pocas acciones son tan universalmente detestables como el robo y la mentira. Desde el decálogo hebreo, en que Dios ordenaba el “no robarás” y el “no dirás falsos testimonios ni mentiras”, hasta las legislaciones seculares modernas, dichas conductas han sido consideradas intrínsecamente perversas y contrarias a la ley natural. Si a usted le han robado o mentido, fácilmente entenderá la razón. Y es que uno percibe, casi instintivamente, que ellas constituyen una afrenta o desprecio a la dignidad de la persona, y una gran injusticia.

Un fuego de artificio

En los años setenta, cuando yo vivía en Barcelona, Luis Goytisolo estaba empeñado en la heroica empresa de escribir Antagonía , la tetralogía novelesca a la que dedicó veinte años de su vida. Nos veíamos con frecuencia y hablábamos de muchas cosas pero, que yo recuerde, nunca me contó nada del libro en el que trabajaba en esos mismos años con tanto afán. Muchas veces me he preguntado por qué esa discreción y solo ahora, que acabo de leer las 1,112 páginas de la novela, en la reedición de Anagrama, entiendo por qué.

Del apostolado a la dignificación

El 29 de junio se celebró el Día del Maestro nicaragüense. Como todos los años, volví a escuchar la frase: “El magisterio es un apostolado”. Sé que en la mayoría de los casos se usa con buena intención, aunque muchos políticos la han usado como un recurso vacío para tratar de congraciarse con el magisterio, sin embargo, creo que en general la frase es dañina.

Los augures y arúspices

El filósofo Karl L. Popper (1902-1984) escribió en su libro La sociedad abierta y sus enemigos , que toda comprensión profunda de la vida social “debe basarse en la contemplación e interpretación de la historia humana”. Popper nació en Austria y en su juventud militó en el socialismo, pero muy pronto se desilusionó y abrazó el pensamiento liberal. Y cuando su país fue anexado a Alemania por Adolfo Hitler, emigró a Inglaterra y se hizo súbdito británico.

En Letra Pequeña

A estas alturas vale la pena preguntarse: ¿Para qué sirve el Estado? Ese Estado que sostenemos con nuestros impuestos y que se supone son los gerentes que contratamos para administrar esta empresa nuestra que se llama Nicaragua. O primero, ¿qué es en realidad el Estado? No, no, me refiero a la definición de los manuales de sociología donde se dice que Estado es “una forma de organización social, económica, política soberana y coercitiva, formada por un conjunto de instituciones, que tiene el poder de regular la vida nacional en un territorio determinado”. No, me refiero a Estado que nos toca cargar cada día y que cada vez se parece menos al “Estado moderno” que dice la teoría.

La decadencia de un país

Según el programa de Naciones Unidas para el desarrollo, Nicaragua se encuentra entre los tres países en América que tienen el índice de desarrollo humano más bajo. El programa incluye diferentes factores para medir este índice y uno de los más importantes es la educación.

Medio siglo de historia

Querida Nicaragua: Leyendo una crónica de Prosa profana, de Sergio Ramírez, recordé que también yo, hace más de medio siglo, fui llevado por mi padre a la ciudad de León para iniciar estudios secundarios en el Instituto Nacional de Occidente. Sergio tuvo la suerte de viajar cómodamente de Masatepe a León en unas pocas horas. Yo tuve que viajar desde Ciudad Segovia, Ocotal, sobre un ingrato camino de tierra y sobre la carga de sacos de café de un quejumbroso camión, cuyo motor ronroneaba dificultosamente subiendo aquellas cuestas que eran todo un desafío.

¿Participar o no participar?

Nadie estaría más feliz que Arnoldo Alemán si el PLI decidiera no participar en las próximas elecciones municipales. Junto a él, sonriendo, estaría Daniel Ortega. Para el primero sería la oportunidad de resucitar un muerto. Para el segundo la de barrer limpiamente con la mayoría de las alcaldías y legitimar una elección.