Ni cristiano ni solidario

Pocas acciones son tan universalmente detestables como el robo y la mentira. Desde el decálogo hebreo, en que Dios ordenaba el “no robarás” y el “no dirás falsos testimonios ni mentiras”, hasta las legislaciones seculares modernas, dichas conductas han sido consideradas intrínsecamente perversas y contrarias a la ley natural. Si a usted le han robado o mentido, fácilmente entenderá la razón. Y es que uno percibe, casi instintivamente, que ellas constituyen una afrenta o desprecio a la dignidad de la persona, y una gran injusticia.

Pues bien, el fraude electoral es esencialmente una combinación de robo y mentira: roba al pueblo los resultados de su elección, y miente al pueblo sobre los resultados de su voto. Por su malicia es también una de las prácticas políticas más dañinas: destruye la confianza pública, mina la legitimidad de las autoridades —ya que un gobierno producto del robo no puede exigir respeto ni acatamiento— vuelve inútil el diálogo y la discusión de ideas, y pone en peligro la paz.

Las elecciones aparecieron en la historia como resultado de reconocer el derecho del pueblo a elegir libremente a sus gobernantes. Con todo y sus defectos o limitaciones, las elecciones han sido un gran avance histórico y social: han empoderado al ciudadano de la calle y han permitido la resolución de controversias y el cambio de gobernantes sin derramamientos de sangre. Las sociedades más felices y prósperas del planeta las practican. Quienes la rechazan, burlan o desprecian, son los verdaderos retrógrados o reaccionarios, ya que buscan regresar a los tiempos de los monarcas absolutos, sultanes o déspotas, aunque con frecuencia se presenten como abanderados de un pueblo cuya voluntad en el fondo desprecian.

El respeto a la libertad y limpieza electoral es un termómetro de la calidad moral de los gobernantes. ¿Podría proclamarse cristiano o ético quien oculta o adultera los resultados de una votación y viola el sagrado derecho del pueblo a escoger representantes? Quien roba merece el calificativo de ladrón y quien miente el de mentiroso.

La negación de la libertad de elección es un cáncer político que por su inmoralidad y consecuencias debería ser firmemente condenado por todas las sociedades y hombres y mujeres de buena voluntad. Sus practicantes deberían cosechar un gigantesco repudio, nacional e internacional. Si esto no ocurre, es porque se ha embotado la conciencia moral y porque reina un pragmatismo miope que no ve los daños que el fraude electoral causará a largo plazo. Por eso es alentador ver las acciones sacrificadas y valerosas de quienes han recurrido a huelgas de hambre, ayunos y protestas solitarias, reclamando decencia electoral y pidiendo árbitros que ni roben ni mientan.

La lucha que libran los nicaragüenses y organizaciones por esta causa es una de las más importantes batallas por su futuro nacional. Lo que está en juego no es solo el nombre de unos magistrados, sino las posibilidades de tener una sociedad donde podamos vivir como seres civilizados, capaces de disentir sin matarse, capaces de romper con el pasado trágico de un país que precisamente por no respetar las reglas del juego democrático, se ha hundido, ¡tantas veces!, en abismos de sangre y empobrecimiento.

Toda la sociedad nicaragüense, cámaras, juventudes, sindicatos, universidades, hombres y mujeres deben unir sus voces y manos exigiendo un poder electoral probo y confiable. Es una demanda inobjetable y noble que la pareja Ortega Murillo debe acoger por el bien del país y por el suyo propio. Y porque el cristianismo y solidaridad que proclaman son completamente incompatibles con el robo y la mentira, que son la esencia del fraude electoral.

El autor es sociólogo y fue ministro de educación 1990-1998.

 

 

Ver en la versión impresa las páginas: 11 A

Columna del día Opinión Cristiano Solidario archivo

COMENTARIOS

  1. Luis B. Montoya
    Hace 14 años

    ¡Bien dicho!. Toda esencia viene en frascos pequeños y su corto comentario ha dicho lo que se debió decir. Al entendio… con pocas palabras. Felicidades

  2. ORivas
    Hace 14 años

    Mas clarito; ni el agua» estoy mas ke de acurdo con ud. Dr. Belli y tenga la absoluta seguridad ke la gran mayoria de nicaraguenses lo estan. pero no es menos cierto que estamos «embotados» en parte de las consecuencias de no haber puesto «los puntos sobre las ies» en el momento de la transicion a la democracia. No! podia haber de ninguna manera Paz y Reconciliacion sin Justicia y conste no estoy hablando de «revanchismo» me refiero al primer Gobierno Democratico de la U.N.O

  3. ruben
    Hace 14 años

    Que hizo este señor por la educacion cuando fue ministro de educacion? Nada, absolutamente nada. Usted tuvo el poder para hacer cambios y no lo hizo, su meta era privatizar totalmente la educacion, no sabe que un pais sin acceso a la educacion y peor aun sin educacion no saldrá de la pobreza? Claro, usted vive en cuna de oro!

  4. ORivas
    Hace 14 años

    …Que todos los nicaraguenses, teniamos que andar «uniformados» desde la camisa hasta los zapatos, que la agroindustria se fue a pique» gracias a los modelos de esos Sres. ke los traian de cuba, ese, ese para mi es uno de los problemas de apatia que sufre la mayoria del pueblo de Nicaragua, porque la gran mayoria de la juventud de esta generacion, no tienen ni la mas remota idea de lo que fue la Noche Negra de los 80’s es pues educacion lo ke ha faltado

  5. julian ramos
    Hace 14 años

    Usted y todos los que escriben recetando soluciones a los problemas del pais son los mas culpables de la situacion que vive este. Si tiene la formula para mejorar esta situacion, porque «no se los echa a tuto» y al frente de todos los sabios, encabezan las protestas y dan la pelea.

  6. Ronald Chavarría
    Hace 14 años

    Durante el período que fungió como Ministro de Educación la tasa de deserción estudiantil creció de forma desmedida, claro a tipos como este no les interesa que la gente reciba educación, debido a las políticas que implementó durante ese tiempo, las cuales no les permitían a todos la oportunidad de una educación gratuita ya que privatizó.

  7. victor
    Hace 14 años

    Nunca hicistes nada por la educacion en este pais.

  8. ORivas
    Hace 14 años

    tenia que haberse hecho una campania para decirle la verdad al pueblo,decirles que esos seniores de la direccion nal. habian reducido a la minima expresion, la dignidad de todo un pueblo, ke estabamos «tramados» en una guerra entre hermanos campesinos donde el patriotismo se definia como ser o no ser frentista. que hubo una generacion completa de profecionales y tecnicos que huyeron por ser perseguidos solo por pensar «diferente» las filas enormes p/ poder conseguir un pedazo de pan

  9. Lenin Castellón
    Hace 14 años

    Realmente la opinión de este señor no tiene peso, ni mucho menos la de esos cuantos jóvenes que han hecho las huelgas y las pequeñas protestas; por que? porque si así pensará el pueblo nicaraguense tendría el apoyo pero como no es así no van a lograr nada son minoría, que de bueno puede decir la persona que instauro la autonomía escolar en los tiempos de doña Violeta que es en lenguaje real privatización de la educación.

  10. que fue?
    Hace 14 años

    Mire señor representante del opus dei, en Nicaragua, usted se ha caracterizado por ser una de las personas mas  llena de odio y sin propuestas que sean alentadoras para el pais, usted mira solo las cosas negras, como lo hizo con el ministerio de educacion de Nicaragua en los desgraciados dias que fue ministro. No venga ahora de salvador del mundo

  11. Juan Jose Ramos
    Hace 14 años

    este señor vino a privatizar la educación en los años 90 con la autonomía escolar y a mi me parece que eso si es robo el quitar un derecho que fue recuperado en los 80, por medio de diferentes proyectos en especial la jornada de alfabetización; es una dicha que hoy en día los niños puedan tener educación gratuita, este es el primer paso, el siguiente será mejorarla para tener profesionales de mayor calidad

  12. Hace 14 años

    La educacion ya era gratiuta desde en tiempos de Somoza, asi que a
    nadie le van a contar cuentos la propaganda sandinista de las maravi
    llas de este gobierno. Lo que si no hubo nunca fueron rotondas para
    propagandas politicas, tampoco rebajar la edad a 16 años para votar
    para lavarles el coco a los muchachos.Tampoco llenaban buses de
    escolares para maniefestaciones politicas. Nunca hubo propaganda
    politica en las escuelas, menos represalias por no asistir mitines poli
    ticos escolres. Fue FSLN

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