Johana Sandigo
“Es un error creer que todos los problemas de la sociedad se resuelven con crecimiento económico: el crecimiento no resuelve la pobreza, la pobreza la resuelve la educación”.
(Andrés Oppenheimer, Basta de Historias , 2010).
Según el programa de Naciones Unidas para el desarrollo, Nicaragua se encuentra entre los tres países en América que tienen el índice de desarrollo humano más bajo. El programa incluye diferentes factores para medir este índice y uno de los más importantes es la educación. Por lo tanto, nuestro país está pasando por una crisis educativa de la cual todos tenemos conocimiento, basta solamente mirar las noticias de que año tras año miles de estudiantes realizan los exámenes de admisión en las distintas universidades públicas del país, para darnos cuenta de la deficiencia educativa por la que estamos pasando. Considero que uno de los indicadores principales de la deficiencia en la calidad de la educación media de Nicaragua son los exámenes de admisión que realizan la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) y la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).
Los resultados de los exámenes de admisión realizados por la UNAN en los últimos tres años, indican que el nivel de educación en el país ha disminuido ya que en el 2009 el porcentaje de alumnos aprobados solamente fue el 9.93 por ciento en español y el 9.86 por ciento en matemáticas; por otro lado en el 2010, de los 11,068 alumnos que realizaron el examen, solamente aprobaron el 22.25 por ciento español y el 10.11 por ciento matemáticas. Finalmente, en el 2011 la asociación educativa se preocupó al ver los resultados, ya que de los 11,600 alumnos que realizaron el examen solamente el 10 por ciento aprobó español y el 2.33 por ciento aprobó matemáticas.
Estas cifras indican la crisis educativa por la cual Nicaragua está pasando. Según estos resultados la mayoría de los estudiantes que realizan el examen provienen de colegios públicos y un porcentaje menor de los privados. Sin embargo, los resultados nos muestran que el mayor porcentaje de los alumnos que aprueban son de los colegios privados.
Por otro lado, los resultados de los exámenes de admisión realizados por la UNI en los últimos tres años, indican que el nivel de educación en el país también ha disminuido ya que en el 2009 de los 2,324 alumnos que realizaron el examen solamente aprobó el 10.11 por ciento; en el siguiente año, de los 2,300 alumnos que realizaron el examen, solamente aprobó el 4 por ciento; y en el 2011 de los 2,283 alumnos solamente el 6 por ciento aprobó. Como se observa en estos porcentajes, en relación con el 2009 el nivel educativo también ha disminuido.
Es importante tomar en cuenta que en la UNI la mayoría de los estudiantes que realizan el examen de admisión son de los colegios privados y la otra parte la comprenden los estudiantes de los colegios públicos; sin embargo, los que sobresalen aprobando el examen son también los estudiantes de los colegios privados.
Analizando los resultados de ambas universidades se ve claro que Nicaragua se encuentra en una crisis educativa que permite que la desigualdad continúe creciendo día a día. Y como dice Oppenheimer: “La manera de despegar es sintiendo que estas quedándote atrás. El peligro es que si la gente está satisfecha, no existe la exigencia social de mejorar los estándares educativos”.
Considero que ya es hora de darnos cuenta que nos estamos quedando atrás en relación con los otros países, que la pobreza y el desempleo día a día van aumentando, pero sobre todo que los niños y jóvenes que son el futuro de nuestro país, merecen un futuro mejor.
La autora es estudiante de tercer año de la carrera de comunicación social de la Universidad Juan Pablo II,
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A