Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
El proyecto canalero que pretende realizar el presidente Ortega, lo que conlleva es la transformación de este país, para convertirlo en otro país, con todos sus puntos positivos y negativos, me pregunto, ¿si eso es posible hacerlo sin tener que consultar al soberano?
Hay un poema de Pablo Antonio Cuadra que debería leerse cada 19 de julio. Lo escribió inspirado en la algarabía que causó el derrocamiento de Somoza; aquel momento en que pareció brillar la aurora de un futuro feliz: la tiranía había sido derrotada, los idealistas con fusiles iban a crear el hombre y la sociedad nueva, y con ella la injusticia y la opresión quedarían enterradas para siempre. Mas el poeta, con su profunda intuición espiritual, percibió una realidad oculta a los ojos de la mayoría:
Me apenó mucho la cataclísmica derrota de Brasil ante Alemania en la semifinal de la Copa del Mundo, pero confieso que no me sorprendió tanto. De un tiempo a esta parte, la famosa “Canarinha” se parecía cada vez menos a lo que había sido la mítica escuadra brasileña que deslumbró mi juventud y esta impresión se confirmó para mí en sus primeras presentaciones en este campeonato mundial, donde el equipo carioca dio una pobre imagen haciendo esfuerzos desesperados para no ser lo que fue en el pasado, sino jugar un futbol de fría eficiencia, a la manera europea.
Se conoce muy bien que el alfabeto es el orden de las letras del lenguaje que una vez articuladas y compuestas armoniosamente, dan sentido a lo que hablamos y escribimos. O, como dice secamente el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), es el “Conjunto de los símbolos empleados en un sistema de comunicación”.
Vestidos con uniformes de camuflaje y cargando ametralladoras AK-47, una docena de hombres que se identificó como el grupo armado FDN 3.80, que afirman haberse alzado en armas en contra del gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega, obligaban este jueves a detenerse a todos los conductores que transitaban por el kilómetro 215 de la Carretera Panamericana, para pintar con spray el nombre de la agrupación en los vehículos.
En Jerusalén, aunque parezca un contrasentido, todo el mundo espera algo y al mismo tiempo se ha perdido la esperanza. No hace mucho tuve la oportunidad de visitarla, y también Hebrón, en Cisjordania, otra ciudad santa donde musulmanes, judíos y cristianos veneran la tumba de Abraham. Pude escuchar a algunos palestinos e israelíes que son esa inmensa mayoría silenciosa que no negocia, sino que sufre los acontecimientos con más o menos rabia o impaciencia.
Diez jóvenes, la mayoría mujeres. Doscientos motorizados. Los jóvenes con banderas de Nicaragua. Los motorizados con banderas rojinegras. Armados. Rudos. Con garrotes. No se quitan el casco. Es la capucha del delincuente. Atacan y golpean a tres mujeres porque no les gusta lo que piensan. Si llevaran banderas rojinegras, claro, otro gallo cantara. Si vistieran el uniforme 35/80, mejor. Pero llevan banderas de Nicaragua y dicen no querer una dictadura. ¡Habrase visto! Las agreden. Doscientos motorizados contra diez jóvenes. ¿La Policía? La Policía cuida y apoya a los motorizados. Que roben y garroteen con tranquilidad en esta patria libre, cristiana, socialista y solidaria.
Si los españoles usaban espejos para conquistar la admiración de los indios que contemplaban embelesados su propia imagen, la China Popular nos ha mandado a Wang Jing y sus técnicos de HKND con una serie de espejos donde se reflejan unos megabuques cruzando un Canal, y para que creamos en sus bondades nos presentan filminas de algunos proyectos ambiciosos, que ciertamente han logrado concluir.
Querida Nicaragua: No pudo ser más elocuente la reciente visita del señor Wang Jing y su comitiva de aparentes técnicos de la HKND Group, la “enorme” compañía dueña de la concesión del gran Canal Interoceánico que tanto mencionan. Elocuente porque los señores no pudieron responder a las preguntas que se les hicieron y que son información clave que nuestro pueblo necesita luego de que el señor don Daniel le concedió a Wang Jing un enorme tajo de 280 kilómetros de largo por veinte y medio kilómetros de ancho, algo así como unos 5,740 kilómetros que serán un enclave colonialista en el corazón de nuestro país y cruzando nuestro lago de Nicaragua.
Quienes creen que la unidad de los liberales o de las fuerzas opositoras es la clave para derrotar al orteguismo, están equivocados. No se me mal interprete. No estoy diciendo que la unidad carezca de importancia, sino en que no debe sobreestimarse su eficacia. Las nuevas realidades políticas del país exigen repensar muchos conceptos y explorar formas de lucha distintas de las tradicionales.