Patria libre
Diez jóvenes, la mayoría mujeres. Doscientos motorizados. Los jóvenes con banderas de Nicaragua. Los motorizados con banderas rojinegras. Armados. Rudos. Con garrotes. No se quitan el casco. Es la capucha del delincuente. Atacan y golpean a tres mujeres porque no les gusta lo que piensan. Si llevaran banderas rojinegras, claro, otro gallo cantara. Si vistieran el uniforme 35/80, mejor. Pero llevan banderas de Nicaragua y dicen no querer una dictadura. ¡Habrase visto! Las agreden. Doscientos motorizados contra diez jóvenes. ¿La Policía? La Policía cuida y apoya a los motorizados. Que roben y garroteen con tranquilidad en esta patria libre, cristiana, socialista y solidaria.
Delincuentes
Todo ciudadano, según la Constitución Política de Nicaragua, tiene derecho a protestar y a manifestar su pensamiento y los periodistas, ¡por Dios!, en todas partes del mundo tienen derecho a cubrir e informar de los hechos, más si estos suceden en la vía pública. Ni las mujeres agredidas, ni el equipo periodístico de Canal 12 atacado, estaban cometiendo delito alguno. Muy al contrario estaban ejerciendo un derecho. Delito es agredir y robar. ¿Dónde estaban, entonces, los delincuentes y dónde los ciudadanos? Y desde el mismo momento en que la Policía protege al delincuente y permite la comisión del delito, se ha convertido en eso mismo: otro delincuente.
Operación cusuco
Ya se está volviendo peligrosamente frecuente que la Policía se ponga del lado de los delincuentes, actúe al margen de la ley y en contra de los ciudadanos. Lo vimos en #OcupaINSS, lo vimos en Nueva Guinea, lo hemos visto en cuanta actividad disgusta a los violentos que no aceptan otra opinión que la suya en las calles. Es un comportamiento institucional. No se trata de un grupo de policías que falta a su deber. No. Si fuese así, aquí habría policías sancionados por ello y una institución dando explicaciones de lo que ocurrió. En cambio lo que hemos visto es una operación cusuco. Nunca sancionan. Ni siquiera explican por qué actúan así. ¿Cómo va a explicar eso? Ya quisiera oír yo a la comisionada Aminta Granera justificar el derecho que tienen unos ciudadanos de agredir a otros porque no les gusta lo que piensan. ¿Cómo explicaría la comisionada Granera que la Policía permita el robo público cuando se le hace a aquellos que protestan contra el Gobierno? ¿Se rige acaso la Policía por una ley no escrita superior a la Constitución que juraron respetar?
Misterios policiales
¿Por qué nunca progresan las investigaciones de esos casos de los cuales casi siempre, a pesar de todo el empeño que pone los delincuentes por borrar huellas, queda abundante evidencia, con las cuales hasta el más despistado cuerpo policial del mundo resolvería en minutos lo que aquí se vuelven grandes misterios policiales? Para la Policía Nacional, por ejemplo, le sería más fácil resolver quién mató a Kennedy que determinar dónde están los carros robados en sus narices en #OcupaINSS.
Periodistas
Quiero preguntarle a la comisionada Granera si esta vez vamos a ver en los tribunales al tipo que le quebró la cámara al equipo de Canal 12. ¿Ya detuvieron al tipo que le echó el carro al periodista de Canal 2 la semana pasada? El problema, comisionada Granera, es que si usted no da la cara en esto como en muchas de las cosas que ocurren últimamente, se dará por entendido que es lícito, normal y hasta meritorio atacar y agredir a los periodistas. Y usted, comisionada, tiene suficiente memoria para saber que así pensaron en algún momento en el somocismo y un día decidieron matar a Pedro Joaquín Chamorro y, bueno, ya sabe lo que pasó
Violencia
¿Qué va a pasar el día en que estos motorizados que con tanta impunidad actúan encuentren a un grupo que les conteste en los mismos términos con que ellos agreden? Hasta ahora las cosa no ha pasado a más porque estas personas, y la misma Policía, suponen que tienen la hegemonía de la violencia. Pero, volvamos a la historia: cuando el abuso es mucho hasta los más pacíficos y débiles terminan por enfrentar violentamente a sus abusadores. Usted es un ejemplo de ello: iba a ser monja y terminó de guerrillera con un arma en la mano. ¿Por qué? Porque fue la única opción que le dejaron. ¿Qué habría pasado si los muchachos de #OcupaINSS hubiesen recibido a balazos a los que llegaron a balazos y garrotazos a agredirlos? Una matancina. ¿Eso es lo que quieren? ¿Necesita Nicaragua pasar otra vez por el derramamiento de sangre?
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