Vida cotidiana en represión

Me llena de orgullo ser nicaragüense con personas que demuestran que ser hijo del maíz implica sonreír en medio de la adversidad y lograr reconstruir en medio del dolor, pero sin olvidar y formando una memoria histórica que nos permita la no repetición. Evitando que esta represión cotidiana sea “la normalidad”, que sea lo que es agresión y violación a los derechos humanos.

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