Exministro de Educación en Nicaragua durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro. Escritor e historiador. Permanece en el exilio desde 2021, en Estados Unidos, tras una orden de captura en su contra. Fue desnacionalizado por el régimen orteguista en 2023.
Visto desde afuera el pecado principal de ASD fue su continuismo. Cuando asumió la presidencia en 1967, su familia, su padre y hermano, había ejercido el poder 31 años. El hecho creaba estupor dentro y fuera del país.
Los Somoza eran los malos. Los sandinistas los buenos. Es la versión oficial del régimen. Sigamos pues repasando la historia, o escudriñando los hechos, a fin de ver la veracidad o falsedad de dicha versión y comparar pasado con presente.
Obviamente Somoza García fue un dictador, no un santo… Pero qué pequeñas se ven sus negruras cuando las comparamos con las de la tiranía actual, entre ellas: 360 muertos en las protestas de 2018, la expropiación y expatriación de centenares, y una impopularidad tan extrema…
La realidad suele tener muchos grises. Este es el caso de los Somoza. Sus tres protagonistas tuvieron aspectos negativos y positivos que es preciso reconocer sin menoscabarlos ni exagerarlos.
La sensación de sentirse importante y tener dominio sobre los demás y peor, sobre un país entero, marea a cualquiera. Abundarán los cortesanos que endulzarán los oídos del poderoso invitándolo a divorciarse de la realidad y a que trate de aumentar siempre su poder.
Los Estados están para servir a la ciudadanía y no para servirse de ella. Es prioritario desarrollar metodologías para la medición de resultados, fomentar la rendición de cuentas y eliminar personal sobrante.