Exministro de Educación en Nicaragua durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro. Escritor e historiador. Permanece en el exilio desde 2021, en Estados Unidos, tras una orden de captura en su contra. Fue desnacionalizado por el régimen orteguista en 2023.
El dicho “el camino al infierno está lleno de buenas intenciones” tiene mucho de verdad. Los sentimientos ardientes por la justicia y la paz pueden llevar al despeñadero si no están alumbrados por la luz de la verdad.
Nicaragua abrirá los brazos a todos los exiliados y buscará con la OIM, de la ONU, ayuda financiera para quienes decidan regresar. Especial atención se dará a la reinserción de todos los sacerdotes, religiosas y religiosos que hayan sido forzados al exilio.
Hoy el ya casi senil comandante está en el ruedo con su capa y espada. La ironía es que esta vez gran parte del público, en vez de esperar como siempre que caiga el toro para vivar al torero victorioso, parece desear lo contrario.
Nicaragua está entre los cinco países del mundo con menos Estado de derecho; es casi la primera (142 de 143) en tener gobernantes con poderes ilimitados, casi la primera en irrespeto a los derechos fundamentales, y una de las más corruptas.
La gravedad de la actual división de la población norteamericana entre dos mitades tan opuestas no debe ser subestimada. Conviene recordar la advertencia de Jesús en Lucas 11:14-23: “Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae”.
Matizaciones aparte, valen sus exhortos a sustituir la espada por el abrazo. Es una meta noble que, por utópica que pueda parecer, fue proclamada por el Príncipe de la Paz y que siempre debe animar a todo el género humano.