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La Casa Blanca anunció el lunes 31 de agosto un amplio acuerdo petrolero con Venezuela que otorga al gobierno de Estados Unidos derechos económicos y el control sobre la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP), una empresa privada controlada por el empresario venezolano Alejandro Betancourt, cuya trayectoria incluye contratos multimillonarios obtenidos durante el gobierno de Hugo Chávez e investigaciones relacionadas por presunta corrupción y lavado de dinero.
A través de una hoja informativa publicada en el sitio de la Casa Blanca, la administración de Donald Trump calificó el convenio como «el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial» y afirmó que permitirá a Estados Unidos ejercer «control mayoritario» sobre más de 65,000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano.
Sin embargo, esas reservas no pasan directamente a ser propiedad de Estados Unidos ni ingresan a su Reserva Estratégica de Petróleo. Según explicó la Casa Blanca, las autoridades interinas venezolanas otorgaron a NABEP concesiones por 100 años sobre 17 campos petroleros que contendrían las mencionadas reservas.
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EE. UU. tendrá el 35 por ciento de la empresa a través del Departamento de Defensa
Según la hoja informativa, NABEP concedió a la Oficina de Capital Estratégico, que está bajo el departamento de Defensa, una participación accionaria del 35 por ciento, sin costo a los contribuyentes estadounidenses.
Además, el Departamento de Estado tendrá derecho a comprar «a precio de costo» un 20 por ciento garantizado de producción de los campos actuales y futuros operados por NABEP. Ese petróleo se usaría para reponer las Reservas Estratégicas de Petróleo, atender necesidades militares y otros usos sensibles.
Washington también tendrá derecho preferencial para comprar el 80 por ciento restante de la producción y tendrá poder de veto sobre el nombramiento de la junta directiva de NABEP, cuya mayoría tendrá que ser integrada por ciudadanos estadounidenses. Según una nota de Reuters, NABEP está actualmente controlada por Betancourt.
De negocios con Chávez a negocios con EE. UU.
Betancourt es uno de los empresarios venezolanos conocidos como los «bolichicos», término utilizado para referirse a los entonces jóvenes funcionarios venezolanos que acumularon grandes capitales mediante negocios con el Estado durante el chavismo.

Fue cofundador de Derwick Associates, empresa que tuvo un rápido ascenso durante la crisis eléctrica venezolana, en momentos en que el gobierno había suspendido los procedimientos ordinarios de contratación. Investigaciones periodísticas han documentado que Derwick obtuvo más de 5,000 millones de dólares en contratos con empresas estatales para proyectos de generación eléctrica durante el gobierno de Hugo Chávez.
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Investigaciones por presunto lavado
Betancourt también ha estado bajo la lupa de autoridades judiciales. En Estados Unidos fue investigado por presunto lavado de dinero proveniente de Venezuela. Fuentes familiarizadas con la investigación lo identificaron como una de las personas mencionadas en documentos del caso, pero Betancourt no fue acusado formalmente.
En 2019 fue representado por el exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, entonces también abogado de Trump; y en España, Betancourt es investigado por presunto lavado de capitales provenientes de Petróleos de Venezuela (PDVSA). La causa fue archivada provisionalmente en marzo pasado, pero la Audiencia Nacional ordenó reabrirla en junio tras un recurso de la Fiscalía Anticorrupción.
Los antecedentes del empresario adquieren relevancia porque la Casa Blanca presenta el nuevo acuerdo como parte de una estrategia destinada a recuperar la industria petrolera venezolana, desplazar la influencia de China y Rusia en el país y supuestamente reducir el poder de actores vinculados a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
La hoja informativa no menciona a Betancourt y describe a NABEP como un operador privado experimentado; además, asegura que el acuerdo incluye mecanismos de supervisión, auditoría y control estadounidenses.