La épica lucha electoral

En la actualidad ya no cabe la lucha armada y violenta, como la que usó el FSLN de Daniel Ortega para tomar el poder en 1979.

Daniel tiene culillo

El miedo de Ortega merece burla, pero también análisis, pues de él se derivan realidades muy duras y definitivas.

La oposición no debe tirar la toalla

Está claro que estas elecciones no servirán para cambiar el gobierno, pero al menos se les podría utilizar para expresar un masivo repudio cívico a la dictadura

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