En estricto sentido de derecho y justicia los obispos, sacerdotes y seminaristas presos deberían ser dejados en libertad incondicionalmente, puesto que no se ha comprobado en un juicio justo que hubieran cometido delito.
En estricto sentido de derecho y justicia los obispos, sacerdotes y seminaristas presos deberían ser dejados en libertad incondicionalmente, puesto que no se ha comprobado en un juicio justo que hubieran cometido delito.
De manera que la autonomía universitaria sigue siendo tan importante y necesaria como cuando se estableció con garantía constitucional.
¿A qué prisionero se le muestra en público con tan prominente compañía oficial? Solo a uno que por su dignidad personal y su investidura religiosa merece el respeto hasta de sus carceleros.
Es justo y necesario recordar ahora esas palabras de Gabo, en honor de los periodistas que han muerto y siguen muriendo —o sufriendo cárcel, persecución y exilio— por ejercer el apasionante mejor oficio del mundo, que es también el más peligroso.
Corresponde a los políticos opositores con calidad de liderazgo diferenciar a quienes por falta de madurez y sentido de la realidad obstaculizan la unidad o la alianza, de aquellos que son sus enemigos por convicción y la sabotean por oficio.
La experiencia histórica ha demostrado que aunque algunos regímenes han podido ser duraderos (como Cuba, China y Corea del Norte), muchos otros sucumbieron de distintas maneras como consecuencia de sus propias contradicciones internas y de las presiones exteriores.
Un eventual triunfo electoral de la oposición y de Machado, y su aceptación por parte del régimen de Maduro cambiaría radicalmente el panorama político de América Latina, por supuesto en favor de la libertad y la democracia.
Al régimen le interesaría que Brenes sea sustituido con un nuevo obispo de su agrado, alguno que no se hubiera enfrentado directamente al poder político del Estado.
La esperanza… es como una fortaleza moral que permite a las personas soportar las penurias sin doblegarse, con la certeza de que tarde o temprano podrá obtener lo bueno y justo que merece.
Lamentablemente en los últimos años se han venido perdiendo todos los avances de la democratización de los años noventa y eso es lo que simboliza el renombramiento del Ministerio de Gobernación, que ahora se llama Ministerio del Interior.