Aunque a veces los procesos políticos de un país parecen invariables, o inmutables, siempre existe la posibilidad de que por alguna causa o motivo ocurra un cambio repentino de situación, que haga posible lo que se creía que nunca podría ocurrir.
Aunque a veces los procesos políticos de un país parecen invariables, o inmutables, siempre existe la posibilidad de que por alguna causa o motivo ocurra un cambio repentino de situación, que haga posible lo que se creía que nunca podría ocurrir.
Encerrado monseñor Rolando Álvarez en un lóbrego calabozo de castigo a su integridad religiosa y moral, su emblemática imagen se ha agigantado más, si cabe, en el corazón del pueblo católico nicaragüense y en la conciencia ética de la gente de buena voluntad…
El papa Francisco y el Vaticano, la Iglesia católica de Nicaragua, la OEA y la comunidad democrática internacional en general, tienen razón al insistir en que la problemática nicaragüense hay que resolverla mediante diálogo…
“Nicaragua volverá a ser república”, escribió el doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, esposo de doña Violeta, en aquel libro que narra acontecimientos de otra época, pero asombrosamente parece describir una actual y sombría realidad.
El camino de la paz mediante el entendimiento cediendo israelíes y palestinos lo que se deba ceder, es el Acuerdo de Abraham. Por eso el esfuerzo del presidente Biden para tratar de salvarlo. Y ojalá que lo pudiera lograr.
Las elecciones limpias y competitivas, como las que se acaban de realizar en Ecuador, son la clave para que la democracia sobreviva y al menos no termine de sucumbir ante los embates del autoritarismo izquierdista.
“Si una población no percibe en el escenario una solución tangible a su tragedia, y además no sabe qué hacer para que ello ocurra, termina por generar la creencia de que no hay solución posible. Se origina así un ciclo pernicioso de reforzamiento cognitivo que finaliza provocando una actitud de indefensión y desamparo…”
En la misma última Resolución del Consejo Permanente de la OEA sobre Nicaragua se ha reiterado el llamado a los Estados miembros “para que hagan todo lo posible a fin de alentar a las autoridades nicaragüenses a emprender un diálogo al más alto nivel”.
Es cierto que ninguno de esos premios internacionales serviría para sacar al obispo Álvarez de la cárcel y devolverle la libertad. Pero los dos, o cualquiera de ellos, le darían una gran fortaleza moral a la campaña por su liberación…
“Soy un hijo de América, soy un nieto de España… español de América y americano de España”, proclamó Rubén Darío con notorio orgullo.