Las feministas y los activistas opositores de Nicaragua aseguran que eso solo fachadismo gubernamental. Y el régimen sandinista les da la razón al declarar como sus “hermanos” a los talibanes y reconocer su tiranía misógina.
Las feministas y los activistas opositores de Nicaragua aseguran que eso solo fachadismo gubernamental. Y el régimen sandinista les da la razón al declarar como sus “hermanos” a los talibanes y reconocer su tiranía misógina.
A juicio de los obispos de EE. UU. las acciones del Estado contra la Iglesia católica y algunas denominaciones evangélicas no son una persecución religiosa en estricto sentido, sino una pretensión totalitaria de someterlas y ponerlas al servicio del régimen.
La OEA sí continúa teniendo ese derecho, ante todo porque el Estado de Nicaragua sigue siendo parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, o sea el Pacto de San José, que es un tratado de derecho internacional del cual la OEA es responsable de vigilar su respeto y cumplimiento.
En sustitución de la amnistía se habla de justicia transicional, que ofrece a quienes cometieron crímenes políticos procesos judiciales nítidos y condenas moderadas, de conformidad con la magnitud de los delitos cometidos que sean debidamente comprobados por jueces independientes y probos.
No se debe perder la esperanza en que llegará el día en que en Nicaragua no habrá presos políticos, ni familiares de ellos que sufran por esa situación, pues no habrá más dictaduras sino democracia, y los derechos humanos serán respetados como mandan la ley internacional y la moralidad pública.
Ni la OIT ni cualquiera otro organismo de derecho internacional pueden obligar a hacer tal cosa al régimen de Nicaragua, ni este demuestra que estaría dispuesto a hacerlo por su propia voluntad. Los regímenes autoritarios solo cumplen las normas del derecho internacional que les interesa y conviene cumplir…
La justicia social no es “una aberración” como la califica la ultraderecha. Es una imperiosa necesidad de la vida moderna, como lo indicó Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Y es una tarea pendiente que deberá ser parte integral de la nueva democracia que tarde o temprano se construirá en Nicaragua.
En los últimos años Barbados ha estrechado lazos económicos y políticos con China, convirtiéndose en parte del proyecto estrella de expansión mundial del gigante asiático denominado “Nueva Ruta de la Seda”…
Una lección para los políticos acerca de que deben estar atentos a cualquier cambio súbito de situación, para aprovecharlo debidamente y no lamentarse después por la oportunidad perdida.
Maduro y su camarilla podrían decidirse finalmente por imponerse mediante un fraude electoral total, o meter en la cárcel a toda la dirigencia opositora como se hizo en Nicaragua en 2021, o suspender las elecciones con cualquier pretexto de seguridad nacional.