El trabajo del GHREN ha honrado el mandato que le confió el Consejo de Derechos Humanos: reconstruir la verdad, señalar responsabilidades y mantener encendida la conciencia internacional frente a la represión. Su voz representa hoy la resistencia moral de un pueblo y el llamado urgente a la comunidad internacional ante los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.