CONTENIDO EXCLUSIVO.
China y Rusia se han posicionado como países aliados del sancionado régimen de Daniel Ortega, con quien comparten similar ideología y el mismo discurso de odio hacia Estados Unidos. Y aunque ambos países se han comprometido con Ortega en ayudarle en el campo económico, además del militar, lo cierto es que la dictadura afrontaría dificultad para reactivar de la mano de ambas potencias a uno de sus motores de crecimiento: el turismo.
El aumento de las tensiones entre Nicaragua y Estados Unidos a raíz de las violaciones de derechos humanos y la masacre de más de 328 ciudadanos desde abril del 2018, ha ahuyentado la llegada de viajeros desde ese país, así como de Europa.
EE. UU. mantiene la alerta a sus ciudadanos de no viajar a Managua por el alto riesgo de sufrir algún tipo de represión y recuerda el rosario de ataques que el régimen mantiene contra los opositores sin excepción. El mal manejo de la pandemia, da otra razón a Washington para advertir a los viajeros.
Y es que Estados Unidos, además de ser el principal socio comercial del país, ha sido también el primer emisor de turistas para Nicaragua desde América del Norte. El alto poder adquisitivo de estos viajeros, comparable con el de los chinos y rusos, había permitido que el turismo se convirtiera hasta el 2017 en uno de los principales motores de crecimiento de la economía nicaragüense.
Lea también: Gasto del turista extranjero en Nicaragua continúa lejos de lo observado en el 2017
El último anuario estadístico del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) revela que en 2017, previo al estallido de la crisis sociopolítica, 440,924 viajeros procedentes de América del Norte (Estados Unidos, Canadá y México) llegaron a Nicaragua, siendo 367,035 provenientes de Estados Unidos.
Estas cifras descendieron en 2020 cuando se registró la llegada de 83,528 turistas de esa región, de los cuales 67,919 eran estadounidenses. Lo mismo sucedió con Europa, en 2017 vinieron al país 118,322 turistas de ese continente y en 2020 fueron 22,418 turistas.
Y aunque el anuario no especifica cuántos turistas originarios de China visitaron Nicaragua, sí hay información sobre los provenientes de Rusia. Los números oficiales indican que en 2017 un total de 2,125 viajeros rusos ingresaron al territorio nacional, una cifra superior a la registrada en 2020 (733). El número de rusos está lejos de los estadounidenses.
Además, datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) reflejan que, hasta el segundo trimestre de 2021, en promedio, el gasto per cápita diario de los turistas que vinieron de América del Norte, en su mayoría de Estados Unidos, fue de 42.3 dólares, con una estadía de 19 días. En el caso de los europeos, registraron un gasto de 33 dólares y una estadía de 27.5 días.
¿Cuál es el perfil de los turistas chinos y rusos?
En ese contexto, ¿pueden los turistas rusos y chinos llenar el vacío dejado por los turistas estadounidenses y europeos?, ¿qué buscan los turistas de esos países aliados de Ortega cuando viajan al extranjero?, ¿cuál es el perfil de estos viajeros?, ¿ofrece Nicaragua lo que ellos buscan?
Le puede interesar: Régimen asegura que inversión extranjera crece 136% en medio de persecución al sector privado
En julio del año pasado, la página web Escuela de Turismo Chino indicó que el perfil del turista de ese país ha cambiado como consecuencia de la pandemia de la covid-19 —precisamente originada en una de sus ciudades— que trajo consigo la cuarentena y las restricciones a los viajes internacionales.
En el artículo también detallan que la pandemia provocó un cambio en la mentalidad de los viajeros, destacando una preferencia por espacios naturales y con pocas aglomeraciones. En una encuesta realizada en 2020 por China Tourism Academy, donde preguntaban por la intención de los turistas independientes chinos cuando viajan al exterior, estos ponían la gastronomía, los sitios turísticos y el deporte en la naturaleza como sus actividades preferidas.
En marzo de 2021, otro estudio realizado por la misma China Tourism Academy en colaboración con el foro de viajes chino Mafengwo, preguntaba a estos turistas por sus actividades de viaje favoritas y estos situaban el self-driving, que se asocia al acceso a zonas remotas y viajes largos por carretera, como la opción número uno. También contestaron: acampar, bucear, hacer senderismo, escalar y el ciclismo.
Por otro lado, en 2020 la página web del Instituto Distrital de Turismo de Bogotá indicó que en 2018 el 52 por ciento de los turistas de China se quedaban entre 4 y 7 días en el lugar de destino y el factor más importante en la elección del destino fueron las atracciones turísticas. Asimismo, señalan que durante el 2019 estos viajaron principalmente por vacaciones, recreación y ocio.

Y aunque a la luz de esos resultados Nicaragua pareciera ofrecer espacios naturales que buscan los chinos, lo cierto es que América Latina no es la región que ellos suelen visitar. Sus destinos favoritos son los países cercanos como Hong Kong, Macao, Corea del Sur, Taiwán, Japón y Tailandia. También Europa les atrae, siendo Francia, Alemania, Suiza y España los principales.
Además visitan Vietnam, Indonesia, Estados Unidos, Singapur, Malasia, Camboya y Rusia, según la Academia de Turismo de China y el Centro de Datos del Ministerio de Cultura y Turismo de China.
Y si vienen a América del Sur, los chinos optan por Brasil, Argentina, Perú, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia, Uruguay y Paraguay, según el Euromonitor de fuentes comerciales y/o estadísticas nacionales 2020. Es decir Centroamérica estaría fuera del radar de ellos.
Cabe destacar que el turista chino está considerado como uno de los consumistas del mundo, con un gasto medio por encima de los estadounidenses.
El perfil ruso
Por otro lado, según la página web Gestiopolis, los viajeros rusos cuentan con más recursos económicos que la media de otros países europeos, es decir que tienen un alto poder adquisitivo.
Estos suelen desplazarse en busca del sol y playa y optan por alojarse en establecimientos hoteleros y son grandes consumidores de excursiones. Asimismo, muestran interés por el clima, la calidad del entorno ambiental, la seguridad del destino y las compras.
Aunque las llegadas de viajeros rusos son muy limitadas hacia países de Latinoamérica, se destacan en la región destinos de sol y playa, especialmente en República Dominicana y Cuba.
De hecho, a pesar de las sanciones y el bloqueo económico y comercial que vive Cuba, la isla ha decidido abrirse al turismo internacional como una vía de entrada de divisas, de hecho, el desarrollo de ese sector se fortalece y consolida su prestigio internacional.

Por ejemplo, el balneario cubano de Varadero recibió el premio Estrella 2008 del portal ruso de internet Viajes, como mejor destino del Caribe en esta categoría, según el voto emitido por miles de turistas.
Baja incidencia en la región
Pero ¿cuántos de estos turistas llegan a Centroamérica? Costa Rica, que es considerada la meca del turismo en la región y que mantiene relaciones diplomáticas con China, registró en 2021 la llegada de 1,767 turistas chinos y 3,506 viajeros de Rusia, según estadísticas del Instituto Costarricense de Turismo (ICT).
Tomando como espejo la experiencia de Costa Rica, en Nicaragua analistas creen que el régimen de Ortega tiene pocas posibilidades de reactivar el turismo de la mano de sus nuevos aliados y plantean cinco razones.
1. No hay conexión aérea directa
En Nicaragua no hay conexión aérea directa con China y Rusia, y volar desde y hacia estos países es más costoso que en otros países de la región, como por ejemplo Costa Rica.
Las dificultades en el restablecimiento de operaciones de algunas aerolíneas estadounidenses y el severo protocolo de bioseguridad impuesto por el régimen de Ortega reducen la posibilidad de atraer a turistas con alto poder adquisitivo, además, al no haber mucha competencia se generan costos de viajes más elevados.
Lea también: Por qué han subido tanto los boletos aéreos de Nicaragua hacia el resto de Centroamérica. Es más barato ir a EE. UU.
Por ejemplo, según el buscador de vuelos Kayak —para un viaje programado del 28 de febrero al 7 de marzo— el boleto de avión de ida y vuelta de Moscú, Rusia, con destino a Managua se cotiza en 2,104 dólares, siendo la tarifa más baja y con escala en Ámsterdam y Ciudad de México. Y al regreso con escalas en Ciudad de México y París.
En cambio, el boleto de avión más barato de Moscú hacia San José, Costa Rica, ronda los 745 dólares, teniendo escalas en Varsovia y Nueva York, y al regreso en Panamá, Nueva York y Varsovia.
El economista Marco Aurelio Peña compartió que su hipótesis es que la cantidad de turistas chinos y rusos no sustituiría la afluencia histórica de turistas norteamericanos y europeos que han visitado Nicaragua.
Indicó que esta situación obedece a diferentes factores, siendo uno de ellos la distancia. “China y Rusia son lugares que están en una posición geográfica muy alejada de nuestro país, en comparación con Estados Unidos y Europa, donde inclusive tienen a disposición vuelos comerciales a escalas o directos que hacen más posible el viaje”, indicó.
Además, explicó que antropológica y culturalmente Nicaragua tiene un pasado y un presente vinculado con Estados Unidos y Europa. “El pasado porque el centroamericano y el latinoamericano son lo que son por una mezcla entre nuestros ancestros indígenas con los europeos; y el presente porque nuestros migrantes se van a estos países, ya los nicaragüenses forman parte de esa composición latinoamericana que es la segunda mayoría en Estados Unidos, estos vínculos no los tenemos con China ni con Rusia”.
Le puede interesar: Los números que muestran que el régimen de Ortega está teniendo dificultades para reactivar el Aeropuerto Augusto C. Sandino
Por su parte, un economista y consultor externo, quien prefirió el anonimato por temor a represalias, recordó que un elemento que obstaculiza la llegada de turistas es que Nicaragua es de los países que tiene los más altos costos de boletos de vuelos a nivel centroamericano y regional.
“Son carísimos porque Nicaragua tiene un mercado muy pequeño de tránsito de vuelos, es un país que genera muy poco movimiento, entonces es un mercado turístico tan pequeño que no logra atraer a turistas, mucho menos con la situación que tenemos”, enfatizó.
2. Nicaragüenses no dominan el inglés
Los chinos en su mayoría no hablan otros idiomas aparte del mandarín o el cantonés y aunque gran parte de los rusos hablen inglés, lo cierto es que los nicaragüenses no dominan este idioma.
De hecho, según el Índice de Dominio del Inglés de 2021, elaborado por la compañía Education First (EF), los nicaragüenses tienen el menor dominio del idioma inglés a nivel centroamericano y uno de los más bajos en toda América Latina.
Específicamente, el año pasado Nicaragua ocupó el puesto número 76 de los 112 países incluidos en el ranking, lo que provocó que en la clasificación Nicaragua quedara como el país que más bajo dominio tiene del inglés en Centroamérica, y el quinto con más bajo puntaje a nivel latinoamericano.
“En términos de idiomas, además del español se enseña inglés en Nicaragua y algunas academias y centros enseñan el alemán, el francés, el italiano, etcétera, pero no tienen esa familiaridad con el mandarín y el ruso, además que para ellos también el español no significa lo mismo que para el europeo y el norteamericano, por lo anteriormente expuesto”, sostuvo Peña.
Agregó que la promoción del mismo país también juega un papel importante, “esto tiene que ver con un tema de mercadeo porque a nivel internacional pienso que Costa Rica tendría más atractivo turístico para el chino que Nicaragua porque se vende mejor, lo mismo Panamá”.
Por su parte, el economista que prefirió el anonimato compartió que en Nicaragua “no hay incentivos ni atractivos para que el turismo de Rusia o China vengan, además no se hablan sus idiomas. Por ejemplo, en otros países personas que trabajan en el turismo hablan mínimo tres idiomas, como en Cuba y República Dominicana”.
Sostuvo que “hay una serie de condiciones que van desde la infraestructura, la capacitación de la mano de obra, los costos, etcétera, que hay que tomar en consideración. Aquí los hoteles pueden ser baratos, pero los costos de acceso, la transportación y las condiciones de estabilidad de un país, es lo que atrae al turista”.
3. Nicaragua ofrece pocos alojamientos
El sector turismo ha sido uno de los más golpeados por la crisis sociopolítica de 2018, la aplicación de la reforma fiscal en 2019 y la crisis sanitaria derivada de la pandemia de la covid-19 en 2020.

Además, el sector también se ha visto afectado por el conflicto entre Ortega y las aerolíneas estadounidenses, lo que ha provocado poca afluencia de turistas extranjeros, evitando así una recuperación significativa del turismo.
La capacidad de alojamiento del país también ha disminuido desde 2018. El Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), en su anuario estadístico 2020, señaló que ese año se reportaron 1,075 alojamientos (1,237 en 2017) y que desde 2018 hasta el 2020 se perdieron 72 hoteles, de los cuales 11 eran de cuatro estrellas, 25 de tres estrellas, 23 de dos estrellas y 14 de una estrella. Asimismo, durante ese periodo abrió uno de cinco estrellas.
En detalle, hasta 2020 Nicaragua tenía 316 hoteles activos, inferior a los 388 contabilizados en 2017 y los 333 que se registraban en 2019.
En paralelo, el Intur también reveló en su anuario que en 2017 —previo a la crisis sociopolítica y sanitaria— había 1,962 restaurantes y en 2020 se registraron 1,966, es decir que abrieron cuatro locales más de este tipo. También indican que en 2020 se abrieron 115 restaurantes, en comparación con 2019.
En el caso de los bares, en 2017 habían 3,044 y en 2020 llegaron a 3,420, lo que indica que hay 376 locales más. Asimismo, las estadísticas reflejan que solo en 2020 surgieron 233 bares.
4. Crisis sociopolítica da mala imagen del país ante la comunidad internacional
La crisis sociopolítica que estalló en abril de 2018 —que dejó cientos de muertos—, la continua violación de derechos humanos a opositores de la Administración de turno, la aplicación de leyes represivas, la inseguridad, delincuencia, y el encarcelamiento de opositores, entre otras cosas, han propiciado una mala imagen de Nicaragua ante la comunidad internacional, misma que también ha aplicado, en reiteradas ocasiones, sanciones hacia Ortega.
Tal es la situación que naciones como Estados Unidos les han advertido a sus ciudadanos sobre los riesgos de visitar Nicaragua, ya sea por la pandemia de la covid-19 o por la aplicación de leyes arbitrarias por parte de Ortega. Entre las advertencias, también se ha destacado la posibilidad de ser víctimas de delitos violentos.
“En todas partes del mundo, el sector turístico fue el más golpeado por la pandemia, en Nicaragua igual, pero en ese caso se unió al problema político. Con la situación política el turismo se ha retraído, pero también fue afectado por las medidas impuestas por el Gobierno, por ejemplo, el alto costo que le cobran tanto al que sale como para el que entra, aquí se cobran 150 dólares por hacerse un examen de covid”, indicó el segundo economista consultado.
Le puede interesar: Managua tiene menos restaurantes, pero más bares en dos años de recesión
“El sector turístico tiene muchos desafíos para poder recobrar el dinamismo que venía desarrollando. Veo muy difícil, después de los problemas que tiene y los que hemos tenido, que el turismo se reactive en el corto plazo, tendrá que reactivarse en el largo plazo”, concluyó.
5. Tomará más años alcanzar madurez
El economista Peña explicó otras razones que indican que la cantidad de turistas chinos y rusos no podrían reemplazar a los provenientes de Estados Unidos y Europa. Sostuvo que un factor es la regularidad con la que el turista europeo o norteamericano ha visitado a Nicaragua, lo que, a su criterio, tiene que ver con la madurez de las relaciones políticas entre Estados Unidos y Nicaragua, y entre la Unión Europea y Nicaragua.
“Es una madurez en las relaciones políticas que tiene años, es decir, tiene historia, eso hasta antes de la crisis sociopolítica iniciada en 2018, que finalmente ha llevado a una tensión política por las sanciones y el desconocimiento al Gobierno actual por parte de países importantes del hemisferio occidental”, recordó.
Considera que al no tener relaciones políticas, económicas, de cooperación con la misma historia y tradición con China y Rusia, “entonces no habría la afluencia de estos turistas y no sustituiría la cantidad de turistas provenientes de occidente”.
Lea además: BCN: economía nicaragüense crece 10.1 % a noviembre. ¿Qué actividades están impulsando el crecimiento?
Asimismo, indicó que otro factor es que “no deja de pesar” la inestabilidad sociopolítica en Nicaragua, que perjudica toda oportunidad y opción de que se reanime el sector turismo en el país.
“¿Quiénes llegarían a pasear a Nicaragua en todo caso?, una élite política de estos países y sus familias, se les darían condiciones y privilegios para que estas lleguen a vacacionar, pero no va a ser una afluencia de turistas”, aclaró.
Y agregó que “difícilmente provendrían turistas en la misma cantidad, y el gasto per cápita también no sería igual en Nicaragua como lo ha sido, en términos de historia económica, el norteamericano y el europeo”.
CONTENIDO EXCLUSIVO.