La Policía acusó a Sixto Valladares de ser parte de una red de narcotráfico que opera en Nicaragua. Es hermano de un diputado sandinista, con pasado represivo, y conocido locutor radial de Chinandega.
La Policía acusó a Sixto Valladares de ser parte de una red de narcotráfico que opera en Nicaragua. Es hermano de un diputado sandinista, con pasado represivo, y conocido locutor radial de Chinandega.
A su hijo mayor, Luis, lo puso en el Congreso. Al menor, Anastasio, en contra de las protestas de altos oficiales, lo puso al frente de la Guardia Nacional, el sostén principal de la dictadura somocista.
Tiene fama de borracho, aunque según él nunca toma alcohol “antes de mediodía”. Fue periodista de política, pero no tolera a la prensa independiente. Como asesor económico de Ortega, “aconsejó” a las jóvenes nicaragüenses que consiguieran “novio noruego”.
Encontraron la muerte en destinos tan populares como el volcán Maderas, Xiloá, San Juan del Sur e incluso la piscina de un famoso hotel costero. A algunos los asesinaron, otros turistas perecieron tras sufrir trágicos accidentes.
Socióloga, feminista, emprendedora y ahora, mentora de mujeres en el exilio. Claudia Vargas, más allá de la viuda del asesinado militar en retiro Roberto Samcam, narra su vida desde el duelo y la esperanza
Como reina en un tablero donde todas las fichas parecen peones, Rosario Murillo sacrifica, mueve y descarta fichas propias y ajenas. Pese a las apariencias, las jugadas no parecen conducir a una victoria y hay voces que ven en la frenética movida una grave amenaza de jaque al régimen
No le conocen estudios ni trabajo y le encanta estar de fiesta en yates, consumir whisky, cerveza y ha dicho que tiene “más ganas de beber que de vivir”. Miembros del régimen cubano lo consideran un “imbécil”.
Regresó del exilio para tratarse de un cáncer de vejiga y cinco años después, la dictadura interrumpió su tratamiento para encarcelarlo. Fue acusado del asesinato de Bismarck Martínez y sus cercanos temen que lo dejen morir en prisión.
La tarde del 8 de agosto de 2003, Tania Silva Reyes, de 23 años, fue brutalmente asesinada de 21 cuchilladas en su vivienda, ubicada en el residencial Altamira. El hallazgo del cuerpo lo hizo su esposo, Néstor Herrera Obando, quien poco después se convirtió en el principal sospechoso del crimen.
Murieron “ahorcados” con la manga de una camisa o el elástico de un calzoncillo, sin derecho a atención médica o en circunstancias misteriosas. No se salvó ni el hermano del dictador, tampoco el hombre que lo acusó de haber violado a una adolescente de 15 años.
En 19 años el rosado intenso inundó cada rincón del país. Está presente en hospitales, calles, escuelas y comunicaciones oficiales, como símbolo del poder de Rosario Murillo. Esto es lo que debe saber sobre el color salido de los manuales de Sai Baba.