Mauricio Mendieta [email protected] En la semana recién pasada, encontrándome en compañía de mi esposa y un grupo de amigos en un restaurante bar de reciente inauguración, se acercó a nuestra mesa, en estado de ebriedad, el diputado Arnoldo Alemán para reclamarme, recriminarme y amenazarme con enviarme nuevamente al exilio por haber expresado mi criterio, el […]