Exministro de Educación en Nicaragua durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro. Escritor e historiador. Permanece en el exilio desde 2021, en Estados Unidos, tras una orden de captura en su contra. Fue desnacionalizado por el régimen orteguista en 2023.
Si algo enseña la historia es la frecuencia y rapidez con que ocurren cambios tremendos e inesperados. Conviene por tanto estar siempre preparados, lo que exige tener una oposición bien estructurada y un adecuado plan de nación.
Con empeño y decisión nuestro país podría llegar a ser el país más próspero de Latinoamérica dejando atrás a Costa Rica y demás vecinos. ¿Por qué no adoptar entonces, como agenda de la oposición, hacer de Nicaragua el Singapur de América?
Es preciso entonces diferenciar los verdaderos derechos de los que no lo son. Pues estos tienden a oscurecer el significado exigente y rotundo de los primeros, aquellos que proceden de la dignidad innegociable del ser humano y que deberían reinar supremos en la agenda de las naciones.
El propósito de este escrito no es dar recetas sino invitar a una discusión nacional y amplia sobre mecanismos y medidas concretas que ayuden a construir una nueva Nicaragua donde se vuelva sumamente difícil volver al despotismo.
El tema del cambio cultural es fundamental y debería estar en la agenda de todos los políticos. No se limita obviamente a los valores… Ojalá la nueva generación de políticos tenga un celo parecido por promover en Nicaragua una verdadera revolución cultural. Es lo único que puede cambiar el país a largo plazo.
George Sowell ha sugerido que parte de la prosperidad de Inglaterra durante la revolución industrial, se debió a que muchos inversionistas europeos se sintieron atraídos a ella por su mayor respecto a la ley y honestidad administrativa.