Más presencia, más presión
La nominación de Natasha Franceschi como embajadora de Estados Unidos en Nicaragua significa más presión de Trump contra la dictadura de Ortega.
La nominación de Natasha Franceschi como embajadora de Estados Unidos en Nicaragua significa más presión de Trump contra la dictadura de Ortega.
La comunidad internacional debe intensificar la presión sobre el régimen sandinista, denunciando estas violaciones a los derechos humanos y exigiendo el respeto a la autonomía de la Iglesia. Porque al final, como ha sucedido a lo largo de la historia, la dictadura caerá, pero la Iglesia prevalecerá.
La nueva constitución no solo legitima la apatridia, sino que consolida el poder absoluto del régimen. Con aberraciones como la eliminación de la independencia de los poderes del Estado, la declaración del Frente Sandinista como partido de Estado y la elevación de su bandera como símbolo patrio, Ortega y Murillo intentan convertir a Nicaragua en su propiedad personal.
La Virgen María nos pide que escuchemos a su Hijo. Es un llamado a no permanecer indiferentes, a actuar con valentía y a ser luz en medio de la oscuridad, reflejando el amor de Dios en nuestras acciones diarias. ¡Que así sea!
La dictadura sandinista enfrenta un futuro en el que el apoyo internacional será cada vez más una quimera. Como los cubanos, Ortega descubrirá que China no tiene paciencia para regímenes que no pueden sostenerse por sí mismos. Y cuando su régimen caiga, ni China ni Rusia moverán un dedo para salvarlo.
Ortega ha elegido el camino de la división, pero nosotros elegimos el camino de la unidad, de la resistencia pacífica, y de la defensa inquebrantable de nuestros derechos fundamentales. Porque al final, sabemos que la verdad y la justicia siempre triunfan…