Fabián Medina

Periodista

Las elecciones no son un cheque en blanco

Demasiado hay en juego y demasiada sangre y dolor ha costado como para que ahora la gran prioridad nacional sean las casillas de los partidos políticos o las curules que puedan tener

Estamos en guerra, dicen

Esto ni es una guerra. Es una masacre en desarrollo. Con el cuento de una guerra imaginaria y una revolución menos real todavía, Nicaragua está entrando en una etapa peligrosísima, sin retorno al corto o mediano plazo.

La escurridiza unidad

Dime cuántos peros le pones a la unidad y te diré para quién trabajas. La unidad que no han mostrado ahora los grupos opositores tendrá sus consecuencias en el futuro. Y esas consecuencias duelen. Si no que se los digan las madres de los asesinados.

La naturaleza del alacrán

Solo están quedando dos opciones: o enfrentar a la dictadura o colaborar con ella. Enfrentarla, por supuesto, es el camino más duro y significa subordinar todo a terminar con la dictadura.

¿En qué momento se perdió la ruta?

¿Se acuerda cuál era la ruta? Cinco palabras resumían toda la respuesta. Todos lo teníamos claro. De un tiempo para acá comenzó el enredo. Se gastan más energías entre la oposición atacándose unos a otros, que enfrentando a la dictadura.

La salida a la crisis es (o debería ser) «sin Ortega»

Hay mucha incertidumbre e inconformidad entre los que apoyan al régimen. Solo que ese malestar no ha encontrado válvula por donde salir porque los grupos opositores están más dedicados a descalificarse unos a otros que en convencerlos de la conveniencia del cambio