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El hijo de los dictadores de Nicaragua, Laureano Ortega, el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, y el embajador de China en Nicaragua, Chen Xi. Foto de El 19 Digital

Los nuevos “plenos poderes” de Laureano Ortega dejan en evidencia el limitado alcance de las sanciones de EE. UU.

Las sanciones de EE. UU. y otros países no son vinculantes en el sistema económico de países aliados del régimen

Con el reciente otorgamiento de “plenos poderes” al hijo del dictador Daniel Ortega, Laureano Ortega Murillo, para firmar acuerdos con China, aunque está sancionado por Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, surge la duda del alcance que tienen dichas sanciones que se supone deberían de tener un efecto limitante en el sistema económico internacional.

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La respuesta de los conocedores del derecho internacional es que las sanciones que Estados Unidos y otros países han impuesto a numerosos funcionarios del régimen orteguista no tienen por qué aceptarlas China, Rusia, Cuba, Venezuela, Arabia Saudita ni otros aliados de Ortega.

“Las sanciones solo tienen efecto jurídico para los países que las aceptan como válidas. Es decir, las sanciones de Estados Unidos, de la Unión Europea, etc., solo tienen efecto dentro de las jurisdicciones políticas y legales que acepten obedecer esas sanciones. Pero ni Nicaragua ni China aceptan esas sanciones”, explicó uno de los expertos que pidió el anonimato.

En cambio, si Ortega quisiera dar “poderes plenos” a su hijo para relacionarse con la Unión Europea (UE), por ejemplo, no podría “porque a diferencia de China, la UE sí acepta como válidas las sanciones”, explicó el experto.

Laureano Ortega Murillo es asesor presidencial para las Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional. Bajo esa designación ha tenido gran protagonismo en las relaciones con China desde que Nicaragua restableció las relaciones con este país en diciembre de 2021. Fue sancionado por Estados Unidos en abril de 2018 y los años siguientes por Canadá y la Unión Europea, al igual que otros de sus hermanos y su mamá, la vicepresidenta del país, Rosario Murillo.

En primer plano, el hijo de los dictadores de Nicaragua, Laureano Ortega. En segundo plano, el presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, y el embajador de China en Nicaragua, Chen Xi. Foto de El 19 Digital

China y Rusia son parte de las IFI

Además, China y Rusia siguen siendo parte de las Instituciones Financieras Internacionales (IFI) y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU). De hecho están entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, que son: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Gran Bretaña.

“Las principales instituciones financieras del mundo tienen un vínculo directo o indirecto con la ONU”, dijo el experto.

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Tanto China como Rusia son miembros del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI). Del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) únicamente es miembro China, en calidad de miembro no regional y no prestatario.

China está solicitando ser parte del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), también como un intento de desplazar a Taiwán que sí es parte.

El economista Enrique Sáenz también confirmó que las sanciones tienen un ámbito de aplicación claramente señalado en su resolución, lo que significa que “no se extienden a instituciones multilaterales que tienen sus propios instrumentos constitutivos, órganos de decisión y normativas”.

Enrique Sáenz, economista nicaragüense exiliado. LA PRENSA/Archivo

Sáenz explicó que debido a esto es que “tanto el presidente del Banco Central como el ministro de Hacienda, que fueron también sancionados, siguieron actuando como representantes oficiales en los órganos de gobierno de las IFI”.

El economista señaló que, en cambio, los gobiernos que emitieron sanciones hacen uso de su poder de voto en estas instituciones financieras internacionales, para guardar coherencia entre las sanciones y las resoluciones que adoptan sus representantes como miembros de los directorios.

“Un caso emblemático es el FMI. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impone sanciones a jerarcas del régimen, y es el mismo Departamento del Tesoro que ejerce la representación de Estados Unidos en el FMI. Y el directorio de esta organización, además de los créditos ha reconocido supuestos avances del régimen en materia de acceso a la información, lucha contra la corrupción, aplicación de las regulaciones antilavados (a pesar de casi 4,000 OSC ilegalizadas y confiscadas), con la anuencia del representante estadounidense”, manifestó Sáenz.

Redes del dictador

Los expertos advirtieron además que precisamente para seguir burlando las sanciones que les imponen Estados Unidos y otros países, es que los regímenes autoritarios quieren poner en marcha el banco de los Brics —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— que pretende ser el sistema financiero de estos países y del que Ortega ya ha pedido ser parte.

“Los rusos se han vuelto expertos en burlar sanciones, precisamente haciendo redes entre dictaduras, es decir, entre países que no aceptan la validez de las sanciones de Estados Unidos”, dijo el experto que pidió no ser identificado.

Tratados entre Estados

En cuanto a los acuerdos entre China y Nicaragua, el experto explicó que en derecho internacional eso se denomina Pacta Sum Servanda, que “es un principio fundamental del derecho internacional que significa ‘los acuerdos deben cumplirse'”, lo cual es una premisa internacional que nada tiene que ver con las sanciones individuales de Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.

“Esto implica que los tratados y acuerdos entre las partes, especialmente los Estados, son legalmente vinculantes y deben respetarse de buena fe. Este principio asegura que las partes honren sus compromisos y promueve la estabilidad y la confianza en las relaciones internacionales”, manifestó la fuente.

El experto reconoció que todo esto es una confusión grande en la opinión pública. “La gente cree que las sanciones de USA o de UE son leyes internacionales”, agregó.

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