Los cimientos de la victoria

La Constitución y las leyes deben velar por la dignidad humana y el respeto a todos los ciudadanos, por la prosperidad y bienestar del país. Su aplicación debe ser para todos los ciudadanos. Un rasero común es garantía de justicia.

La deuda de la oposición

Se debe construir una plataforma plural y unitaria que logre una salida democrática. Una salida a medias o excluyente —desde ahora— en nombre de ideologías, mantendrá con aire al orteguismo y será caldo de cultivo para nuevas crisis.

Sí se puede la unidad política

Una auténtica oposición política a la cabeza deberá también saber perdonar errores, enmendar nuevas estrategias conjugadas en las que prevalezcan esperanzas mezcladas con actitudes accionarias, para el porvenir de libertad y democracia que necesita Nicaragua.

¿Qué retrasa la unidad opositora?

Es pragmático y útil también no encerrarse en dogmas estratégicos, como rehusar categóricamente diálogo con la dictadura o el recurso a la violencia. Todas las cartas deben estar en la mesa. Que sea el liderazgo opositor que surja quien decida más tarde la ruta a seguir. Lo importante por el momento es unirse ya.

La división promueve la abstención

Si la abstención favorece al régimen, y la unidad opositora mata la abstención, lo sensato es buscar la unidad en vez de estar llamando a votar desde la división que promueve la abstención

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